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La Comunidad de Inteligencia
de Chile está integrada por la Agencia Nacional de Inteligencia (ANI),
que sustituye a la
Dirección de Seguridad Publica e Informaciones (DISPI);
la Dirección de Inteligencia de Defensa del Estado Mayor de la Defensa
Nacional (DID); las Direcciones de Inteligencia de las Fuerzas Armadas,
y las Direcciones o Jefaturas de inteligencia de las Fuerzas de Orden y
Seguridad Pública, o sea, Carabineros de Chile y la Policía de
Investigaciones de Chile.
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Ministerio del Interior
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Ministerio de Defensa
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Ejercito de Tierra
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Armada
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Ejercito del Aire
La Agencia
Nacional de Inteligencia
Tras los ataques
terroristas del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos, el gobierno
chileno reaccionó con una serie de iniciativas legislativas para
combatir esta nueva amenaza mundial. Además de suscribir acuerdos sobre
represión de los atentados terroristas y el financiamiento del
terrorismo, el Ejecutivo anunció la creación de una nueva agencia
nacional de inteligencia que liderara la Comunidad de Inteligencia del
país.
La ANI no tiene
capacidad operativa, su funcion es proporcionar al gobierno la
información, los estudios, el análisis y las apreciaciones de
inteligencia que éste requiera para formular políticas y adoptar medidas
y acciones específicas la en cuanto a medios la ANI podrá obtener
información mediante:
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La intervención de
las comunicaciones telefónicas, informáticas, radiales y de la
correspondencia en cualquiera de sus formas
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La intervención de
sistemas y redes informáticas
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La escucha y
grabación electrónica
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La obtención de
antecedentes sujetos a reserva o secreto bancario
La ley que la crea
establece autorizaciones judiciales para estos procedimientos, y un
triple control ejecutivo, parlamentario y judicial de sus actividades.
En cuanto a su personal:
Aunque la nómina del
personal es desconocida, casi la mitad de ellos son analistas. El resto
lo integra personal administrativo y técnicos. Abogados, geógrafos,
cientistas políticos, economistas, periodistas y expertos en relaciones
internacionales son algunos de los profesionales que forman este selecto
grupo de asesores. Casi tan reservado como la lista de sus integrantes
es el método por el que se logra ingresar a esta unidad, el
reclutamiento consta de un minucioso proceso de búsqueda y selección que
puede durar hasta dos meses. Una vez incorporado, el nuevo agente debe
aprobar un curso de entrenamiento en una Escuela de Inteligencia
privada. Éste contempla un curso primario de 40 horas, con énfasis en la
ética y el marco legal al que están supeditados quienes realizan esta
actividad. Los neófitos enrolados necesariamente aprenden fundamentos
teóricos de inteligencia, producción de documentos, resolución de
conflictos, administración, sistemas de compartimentación, redes y
técnicas de búsqueda.
Asignaturas como
ciencias políticas, terrorismo, economía, medioambiente, materias
internacionales, narcotráfico, islamismo y crimen organizado, se
imparten según el área al que será destinado el futuro analista. ‘Se
privilegiagente con experiencia en el área que se busca cubrir. También
a quienes tengan postgrados y la edad de los elegidos no sobrepasa los
40 años’
La ANI sustituye a la
Dirección de Seguridad Pública e Informaciones (DISPI), creada en 1993
antes de esta: La Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) y la Central
Nacional de Informaciones (CNI) fueron establecidas por decretos de la
Junta de Gobierno en 1974 y 1977, respectivamente; en ese sentido se
trató de organizaciones de carácter oficial. Estuvieron integradas por
personal de las Fuerzas Armadas, las policías
de Carabineros e
Investigaciones, analistas civiles, algunos paramilitares de extrema
derecha e incluso militantes de izquierda arrepentidos después de un
duro cautiverio. Ambos servicios tuvieron capacidad operativa y
facultades policiales, tales como detención de sospechosos. La CNI llegó
a tener su propia escuela para formar a su personal. Por otro lado, el
Comando Conjunto, organización de hecho y fuera de la ley, fue una
especie de coordinación de algunos servicios de inteligencia de las
Fuerzas Armadas. A estos tres organismos se le atribuyen centenares de
crímenes políticos y la desaparición de personas
Inteligencia Criminal y Policial
En el caso de
Carabineros de Chile, la Dirección de Inteligencia fue organizada por
primera vez en 1974. Su sucesora es la actual Dirección de Inteligencia
Policial de Carabineros (DIPOLCAR), a cargo de un general de la
institución, que data de 1990, cuando se elevó el Departamento de
Asuntos Internos, dependiente hasta ese momento de la Dirección de Orden
y Seguridad, a la categoría de Dirección. Dentro de sus ámbitos de
acción se encuentra procesar los antecedentes sobre determinadas
situaciones, para contribuir a la toma de decisiones que competen a la
jefaturas, confeccionar análisis tácticos y apreciaciones de escenarios
ante eventos especiales, desarrollar una apreciación de carácter
policial sobre el panorama nacional en los rubros de orden público,
laboral, social y educacional, señalando su probable evolución
inmediata, confeccionar estudios de seguridad relacionados con el
personal y las instalaciones de la institución, las embajadas y los
servicios públicos, proporcionar servicios de seguridad a personas
importantes y protección a determinadas personas en cumplimiento a los
mandatos expedidos por los Tribunales de Justicia
Desde fines de
2002, la DIPOLCAR está dividida en cuatro departamentos, a saber,
Informaciones (antes Análisis), Seguridad Institucional (antes
Contrainteligencia), Docencia y Apoyo (antes Inteligencia) y
Coordinación Dipolcar Secciones.
En el caso de
la Policía de Investigaciones de Chile existe una Jefatura de
Inteligencia Policial (JIPOL) que fue creada en 1987. Es el organismo
encargado de reunir y procesar la información de inteligencia policial,
coordinando y controlando la acción a nivel nacional en esta materia
para la toma de decisiones del alto mando institucional.
La JIPOL se
estructura a través del Departamento de Contrainteligencia, el
Departamento de Informaciones e Inteligencia, el Departamento de
Análisis y el Departamento de Inteligencia de las Comunicaciones. Al
mismo tiempo dependen de ella la Brigada de Inteligencia Policial de
Santiago, la Brigada de Investigaciones Policiales Especiales y el Grupo
de Operaciones Táctico.
En 1992, la
superioridad institucional dispuso la existencia de una Brigada de
Inteligencia Policial en cada Zona Policial, dependiente directamente
del jefe zonal, como así mismo se estableció que en cada comisaría de
Investigaciones de Chile existiera una Oficina de Inteligencia
dependiente directamente del jefe de dicha unidad.
Inteligencia Militar
La Dirección de Inteligencia de la Defensa (DID) Es la
agencia de inteligencia del Estado Mayor de la Defensa Nacional, que
centraliza la información y las apreciaciones de inteligencia de las
Fuerzas Armadas y asesora, en el nivel político-estratégico, al Ministro
de Defensa, a la Junta de Comandantes en Jefe de las Fuerzas Armadas y
al Consejo Superior de Defensa Nacional (CONSUDENA). Fue creada en 1942
como Departamento II de Inteligencia del entonces Estado Mayor de
Coordinación de la Defensa Nacional. Luego pasó a llamarse Dirección de
Inteligencia de la Defensa Nacional (DIDENA). Desde 1992 adquirió su
actual denominación. Este servicio es pequeño en número de integrantes,
muchos de los cuales son empleados civiles de las Fuerzas Armadas. No
posee capacidades operativas y se nutre de información proporcionada por
las demás agencias militares. Opera exclusivamente en Santiago, la
capital del país.
Luego se
encuentran las Direcciones de Inteligencia de las Fuerzas Armadas. En el
Ejército, la función inteligencia quedó establecida formalmente
con la creación del Estado Mayor General, el que fue creado con asesoría
de los Oceanía alemanes que contribuyeron a la profesionalización del
Ejército. Esto ocurrió luego de la guerra civil de 1891. En 1901, se
estableció el Departamento de Reconocimiento e Informaciones. En 1964,
adquiere su actual denominación de Dirección de Inteligencia del
Ejército (DINE). Sus miembros son básicamente militares en servicio
activo, aunque también hay algunos analistas que están en retiro o son
empleados civiles de la institución.
En el caso de
la Armada, el servicio de inteligencia fue establecido en 1965, bajo la
denominación de Departamento de Inteligencia del Estado Mayor General de
la Armada. En 1968, pasó a llamarse Servicio de Inteligencia Naval. Y,
finalmente, en 1986, adquiere su actual nombre de Dirección de
Inteligencia de la Armada (DIRINTA). Este servicio está conformado
exclusivamente por personal uniformado, tanto en servicio activo como en
retiro. Está desplegado en todo el territorio y en las unidades de la
flota.
La Fuerza
Aérea posee una Dirección de Inteligencia (DIFA) desde 1976. Este
organismo se encarga de procesar la información sensible de su
competencia. Está desplegada en todo el país. Sin embargo, la Fuerza
Aérea no cuenta con una escuela de inteligencia como las demás
instituciones de la defensa nacional.
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La información contenida en esta pagina ha sido extraída de un trabajo
de Carlos Maldonado Prieto (http://www.geocities.com/CapitolHill/7109).
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