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Servicios de Inteligencia
de Israel


Sede del MOSSAD en Tel Aviv
El temible MOSSAD (que significa instituto
en hebreo), ha demostrado por su eficacia ser uno de los mejores servicios
de inteligencia del mundo, formado por entre 1000 y 1500 personas tiene su
sede en Tel Aviv, es uno de los mas activos y menos dados a
contemplaciones servicios de inteligencia, se estructura en:
- Departamento de Recoleccion
De información a mediante las estaciones
repartidas por todo el mundo, bien a traves de sus embajadas, empresas
tapadera o agentes individuales.
- Departamento de Relaciones Políticas
Enlaces con otros servicios de inteligencia,
tambien de aquellos paises que oficialmente no mantienen relaciones con
israel.
- División Especial de Operaciones
Conocido también como Metsada, asesinatos,
sabotajes, acciones paramilitares, guerra psicologica, el asesinato de
lideres palestinos por medio de telefonos moviles explosivos,
envenenamientos...
- Departamento de Guerra Psicologica
Propaganda, contrainformación, causar
desanimo al enemigo..
- Departamento de Recursos
Responsable del análisis de la información y
la producción de inteligencia, se divide en 15 secciones geográficas,
también del estudio del armamento, en especial del nuclear.
- Departamento de Tecnologia
Encargado de suministrar las tecnológias
necesarias para la ejecución de las misiones del MOSSAD y el
funcionamiento del servicio, comunicaciones, etc..
Pagina del Mossad
Pagina del Mossad (Ingles)
SHIN BET
Encargado de la contrainteligencia y de la
seguridad interior, se divide en tres departamentos:
- Departamento de Asuntos Arabes
Principalmente dedicado a la lucha contra el
terrorismo, ámbito en el que se coordina con la inteligencia militar AMAN,
identifica y señala terroristas, y dispone de destacamentos de
operaciones, para acciones encubiertas contra Hamas.
- Departamento de Asuntos no Arabes
El Contraespionaje es su funcion principal,
control de las actividades de los servicios extranjeros en Israel,
vigilancia de embajadas y representaciones diplomáticas, e incluso sobre
inmigrantes que puedan resultar sospechosos, dispone de varias secciones,
divididas en areas geograficas.
- Departamento de Protección y Seguridad
Con la misión de proteger al gobierno, sus
instalaciones, embajadas, e infraestructuras vitales: industrias
militares, científicas, lineas aereas nacionales.

-
Agaf ha-Modi'in AMAN
Inteligencia Militar
Proporciona al gobierno, informes diarios,
estimaciones de riesgos, estudios sobre la capacidad del armamento de la
zona, interceptación de las comunicaciones, inteligencia electrónica,
monitorización de actividades...
Colaboración:
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Autor: Dr. Ramiro Anzit Guerrero:
Especialista en Contraterrorismo y Seguridad. Abogado (USAL),
Magíster en Estudios Estratégicos (INUN). Doctor en Derecho
Penal y Ciencias Penales (USAL). Autor de los libros:
‘Terrorismo, Análisis de un Condicionante Critico’; Manual de
Inteligencia y Seguridad Urbana; Triple Frontera ¿Terrorismo o
Criminalidad? y Temas de Seguridad Internacional:
Las Actuales Guerras del MOSSAD: Iran, Hezbollah & CIA.
(Parte I y Parte II) |
LAS ACTUALES GUERRAS DEL MOSSAD: IRAN, HEZBOLLAH &
CIA.
Primera Parte
ORGANIZACIÓN DE LA INTELIGENCIA ISRAELI
El Mossad (Ha-Mosad le-Modi' en u-le-Tafkidim
Meyuhadim) que significa Instituto para la Información y los Asuntos
Especiales, tiene la responsabilidad del conjunto de las actividades de
recolección de información, las operaciones clandestinas y la lucha
antiterrorista del Estado de Israel. Sus prioridades son la vigilancia
de las naciones y organizaciones árabes a través del mundo. Pero, el
Mossad actúa también en el marco de movimientos clandestinos judíos en
Siria, en Irán así como en Etiopía. Localiza a sus agentes también en
los antiguos países del bloque comunista, en los países occidentales y
en las Naciones Unidas. Sus cuarteles generales tienen base en Tel-Aviv.
Actualmente, esta agencia dispone de cerca de 1500 empleados. La
identidad del jefe del servicio es secreta, pero en marzo de 1996 el
Gobierno israelí anunció el nombramiento del General Danny Yatom, como
sustituto de Shabtaï Shavit en el mando de la organización, con lo cual
la identidad de la autoridad máxima del Mossad paso a ser publica.
El Mossad forma parte de las oficinas de información
israelíes, como el Aman (inteligencia militar) y el Shabak (seguridad
interior). Su papel es comparable a la CIA (Estados Unidos), el MI6
(Gran Bretaña) y el DGSE (Francia). La razón de ser del Mossad y sus
agencias periféricas es la necesidad para Israel de informarse en
cualquier momento, del estado del Mundo y sobre todo de su medio
ambiente cercano, con el fin de poder garantizar la existencia de
Israel.
En sus orígenes el Mossad fue conocido bajo el nombre
de Instituto Central para la Información y la Seguridad. El mismo se
funda el 1 de abril de 1951 bajo la iniciativa del Primer Ministro de
entonces, David Ben Gurion, que establece la nueva agencia: "para
nuestro Estado que desde su creación no deja de ser asediar por su
enemigos, la información constituye la primera línea
defensiva”…”nosotros debemos aprender a analizar lo que pasa en torno a
nosotros".
El Mossad consta de 8 divisiones, pero el detalle de
la organización interna de la agencia sigue siendo indeterminado:
La División de Información es la más importante.
Tiene la responsabilidad de las operaciones de espionaje, a través de
sus bases Oceanía o clandestinas en el extranjero. Este departamento
se divide en oficinas, cada una de ellas siendo responsable de una zona
geográfica, de las sub-bases que allí se encuentran, y de los agentes
que dirige.
La División de Relaciones Internacionales se ocupa de
las relaciones y operaciones conjuntas con las agencias de los países
amigos y con los países que no disponen de contactos normales con el
Estado de Israel. En las estaciones de gran importancia como París, el
Mossad dispone, bajo la protección de la embajada, de 2 responsables uno
afiliado a la división de Información, otro a la de Relaciones
Internacionales.
La División de Operaciones Especiales (METSADA en
hebreo) conduce las operaciones de asesinato de objetivos sensibles, de
actividades de sabotaje, paramilitares y de guerras psicológicas.
La División de Guerra psicológica (Loh' ama
Psichologit) como su nombre lo indica se ocupa de la guerra psicológica,
la propaganda y las operaciones de intoxicación.
La División de Investigación es responsable de la
interpretación de la información. Para eso, proporciona un informe
diario, un boletín semanal y un cuaderno mensual detallado. Este
departamento se divide en 15 zonas geográficas que son los Estados
Unidos, Canadá, Europa Occidental, Rusia y la CEI, China, el continente
africano, LatinoIberoamérica, el Magreb (Marruecos, Argelia, Túnez y Libia),
el Líbano, Irak, Jordania, Siria, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos
e Irán. Una oficina Anexa sigue la evolución de los proyectos de
armamento de los países vecinos.
Cabe destacar que Israel cuenta también con el Shabak
(ex Shin Bet) que es el Servicio de Seguridad General (en hebreo,
Shérout Ha-Bitah' él Ha-Klali). El Shin Beth es el servicio de
contraespionaje y seguridad interior del Estado de Israel. Incluye a 3
divisiones operativas y 5 secciones de reservas:
La División de Asuntos Árabes es responsable de las
operaciones antiterroristas y de la actualización de un fichero de
terroristas árabes.
La Sección Militar del Shabak (HENZA) trabaja en
cooperación con el cuerpo de tropa del Aman (Inteligencia Militar) para
combatir los motines en los territorios ocupados. Tiene por objetivo
infiltrar las oficinas de información extranjeras y las misiones
diplomáticas en Israel, así como interrogar a los inmigrantes de antigua
URSS y Europa del Este.
La División de Seguridad garantiza la protección de
las instalaciones gubernamentales, diplomáticas (Embajadas) y
científicas, de las industrias militares, y de los vuelos de la compañía
nacional EL-Al.
El Shabak supervisa las actividades de los
movimientos de extrema derecha y los movimientos subversivos de
izquierda. Toda persona de nacionalidad extranjera puede ser sometida a
una vigilancia del Shabak, que dispone de una amplia red de agentes e
informadores.
Desde 1987, Israel condena el uso de la tortura pero
permite utilizar ‘moderadamente’ la presión física y psicológica para
obtener información. Así pues, el código penal israelí prohíbe a un
agente de las fuerzas públicas usar la fuerza para obtener información,
pero esta autorizado el jefe del Shabak por ley a adoptar ‘medidas
especiales’ que sobrepasan el marco del uso moderado de la presión,
exclusivamente en el caso donde están en juego vidas israelíes.
LA CAIDA EN LA IMAGEN PÚBLICA Y LA GUERRA PSICOLOGICA
INTERNA
Desde hace varios años, el Mossad parece haber
perdido parte de su eficacia, aunque solamente las operaciones que han
fracasado han visto la luz, como en el caso de los servicios de
seguridad egipcio que desmontaron 7 redes israelíes en 1996, mientras
que en los 15 últimos años, se habían instalado solamente 20. Esto
provocó una verdadera crisis en los servicios de información israelíes.
Esta situación quizá se debe al hecho de que la eficacia de los
servicios de información extranjeros aumentó con relación a su nivel de
los años 1960, período brillante para la inteligencia israelí entonces
pionera en este tema.
Un informe del Knesset (Parlamento israelí) pone de
relieve el deterioro de la credibilidad de los servicios de información
israelíes, desde su participación en la campaña de intoxicación sobre
las supuestas armas de destrucción masiva iraquíes. Conducida con el
mismo método que Estados Unidos y Gran Bretaña esta campaña había
suscitado una psicosis aguda en el Estado judío, ante la advertencia de
los servicios que habían mencionado una posibilidad de ataque a la
población por parte de Saddam Hussein para destruir Israel. La
investigación parlamentaria, presidida por el diputado del Likud, Yuval
Steinitz, no permitió determinar si los servicios se habían equivocado o
si habían cedido a presiones del gabinete de Sharon.
Esta amenaza se presentaba como completamente real
durante los seis meses que precedieron al desencadenamiento de la
invasión de las tropas de la Coalición en Irak. En marzo de 2003, el
ejército israelí había desplegado sus defensas antimisiles en la región
de Tel-Aviv, con el fin de poder asegurarse contra un posible ataque de
misiles iraquíes. Se invitaba a la población a equiparse del material
necesario para su protección, como agua mineral, conservas, baterías y
linternas. A pesar de esto, el jefe de los servicios de información
militar israelíes, el general Aharon Zeevi, ya había constatado que Irak
no había desplegado misiles Scud en la parte occidental de su
territorio, volviendo improbable la posibilidad de ataques dirigidos
contra Israel. Pero sus observaciones pasaron inadvertidos, en el mar de
información alarmista difundida por los medios de comunicación y las
autoridades israelíes.
Incluso es posible afirmar que, por sus repetidas
declaraciones públicas sobre la ‘amenaza iraquí’, la administración
israelí participó ampliamente en la campaña de desinformación llevada
adelante principalmente por los Estados Unidos y Gran Bretaña. La
primera de estas declaraciones se remonta al 13 de agosto de 2002, dos
semanas antes de que el Vicepresidente estadounidense Dick Cheney
designe el ‘objetivo iraquí’, en un discurso pronunciado ante un grupo
de veteranos norteIberoaméricanos.
En ese clima tenso el ejército israelí anunció haber
puesto a punto un nuevo modelo de máscara anti gas, más eficaz y más
fácil de utilizar. El Ministerio de Salud, sobre la base de esta
información, prepara entonces una posible campaña de vacunación general
contra la viruela. A principios de agosto, el mismo Ministerio ya había
anunciado que se había seleccionado a cien miembros de su personal para
fabricar el plasma humano necesario para la preparación de una vacuna
contra la peste bubónica que podrían contener los misiles iraquíes. Al
día siguiente, a pesar de las llamadas a la calma del Ministro de
Defensa, Benyamin Ben Eliezer, el Director General del Ministerio de
Defensa, Amos Yaron, anuncia la próxima distribución de píldoras de yodo
a la población, con el fin de reducir los efectos de las radiaciones
radioactivas, lo que abasteció naturalmente a la psicosis general y
contribuyó a acreditar la idea según la cual Saddam Hussein dispondría
de armas nucleares.
Los medios de comunicación israelíes se apoderan del
tema y lo trataron permanentemente. El recuerdo era aún vivaz de los 39
misiles iraquíes que habían afectado a Israel durante la primera guerra
del Golfo, en 1991. Los periodistas en la televisión opinan de forma
unánime: los misiles que Bagdad podría lanzar sobre Israel se dotarán
con cabezas químicas o biológicas susceptibles de causar millares de
víctimas. La avalancha sobre las máscaras anti gas es inmediata. El
propio Estado enumera la marcha que debe seguirse en caso de ataques:
sirenas de alerta, preparación de las habitaciones protegidas, ir a los
refugios, empleo de las máscaras anti gas.
Mientras que la amenaza de bombardeo químico permite
suscitar un miedo intenso en la población, se distribuye un folleto a
cada familia en el que se enumeran las medidas que deben adoptarse en
caso de ataque, a principios de febrero de 2003. El mismo indica, en
particular, cómo preparar un refugio y asegurarlo contra un ataque
químico o bacteriológico. Se agrega una lista de productos que deben
comprarse. Tales acciones de gran envergadura, apoyadas por enlaces de
información, no pueden basarse en simples convicciones personales de los
cronistas, estos resaltan que la información pudieron leerle en informes
obtenidos de los servicios de inteligencia.
Es así que el Mossad, como los otros servicios de
información israelíes, participó en la campaña de intoxicación lanzada
por George W. Bush y Tony Blair a partir de agosto de 2002. A esta
conclusión llega, en diciembre de 2003, un informe del Centro Jaffee de
Estudios Estratégicos, en Tel Aviv. Su autor, el general de reserva
Schlomo Brom, resaltó como las comisiones de investigación que
trabajaron en los Estados Unidos y el Reino Unido, sobre los "errores"
de los servicios de inteligencia, olvidan que había un tercer socio
importante que apoyaba esta información, según la cual Saddam Hussein
disponía de armas de destrucción masiva y los medios para lanzarlos, y
este tercer socio era Israel.
Los servicios de información israelíes fueron un
socio de pleno derecho para la presentación de las capacidades no
convencional iraquíes por el Reino Unido y los Estados Unidos, y es así
como los fracasos de la guerra en Irak demuestran fracasos y debilidades
inherentes a los servicios de información y a los responsables
israelíes. Tales errores podrían reproducirse en el futuro si la
cuestión no es objeto de una investigación completa. Los servicios de
información exageraron en gran parte el riesgo de un ataque no
convencional sin atrever a decir que era prácticamente nulo. Sólo en la
víspera de la ofensiva, una vez que la población se había equipado
perfectamente a fin de soportar un ataque, Ariel Sharon anunció, el 15
de marzo de 2003, que existía un 1% de posibilidad de que Israel fuera
atacado.
El informe del Centro Jaffee destaca ‘el elevado
precio financiero’ de las medidas defensivas adoptadas por Israel. Pero
no es este el punto más grave. Al exagerar la amenaza, la inteligencia
israelí sobre todo debilitó considerablemente su credibilidad para con
la población israelí y los servicios de información extranjeros. Schlomo
Brom trata a su modo de ver esta falla de los servicios de información,
vinculados al síndrome de la guerra de octubre de 1973, cuando estos
mismos servicios no habían conseguido anticipar el ataque contra Israel.
La visión israelí de la amenaza iraquí simplemente se debe a una
concepción dogmática. Las oficinas de información fueron sumergidas por
una visión unidimensional de Saddam que lo describían como la
encarnación del Mal, un hombre sujeto a la obsesión de desarrollar armas
de destrucción masiva para afectar Israel entre otras cosas. Pero Brom
no excluye sin embargo que sospechas de manipulación política no manchen
duraderamente la credibilidad de las agencias ya que las oficinas de
información extranjeras podrían perder confianza en la información
israelí, y sospechar de que Israel proporciona pistas falsas con el fin
de convencer a los otros países de adoptar su posición política.
Los servicios de información israelíes son famosos
por su eficacia, hasta el punto que el Mossad hasta tiene que vender una
parte de la información que recoge a otras agencias extranjeras,
práctica habitual posible por la extrema fiabilidad concedida por la
comunidad internacional de la información a los trabajos de los agentes
israelíes. Este hecho es amenazado por la participación de Israel en la
campaña de intoxicación relativa a las armas de destrucción masiva
supuestamente en poder de Saddam Hussein. Israel, que había sido el
primer país pendiente y alerta del programa nuclear iraní a mitad de los
años noventa, podría así encontrarse desacreditado, y ya no beneficiarse
de la misma atención que antes, por parte de los servicios occidentales,
principalmente en Europa. Sus advertencias sobre los programas de
armamento de sus vecinos - y de sus adversarios - podrían en adelante
ignorarse. Es necesario para los servicios de información israelíes
restaurar esta credibilidad.
El hecho de que los responsables de las oficinas de
información hayan podido estar convencidos de la necesidad de mentir, y
en consecuencia de poner en juego su credibilidad, revela la amplitud de
las presiones políticas que pesa sobre ellos y que los impulsa a
defender una posición belicista. La transformación de un servicio de
inteligencia en órgano de propaganda no es una señal de buena salud
democrática. Pero al menos este episodio habrá tenido el mérito de hacer
caer la confianza ciega que los israelíes y los Gobiernos extranjeros
concedían al Mossad. En la actualidad, hay un hecho probado: incluso el
mejor servicio de información del mundo no está al resguardo de
manipulaciones políticas. En este sentido será necesario para los demás
servicios de espionaje desconfiar de los datos que produce, en
particular, con respecto a Siria, próximo objetivo probable de los
Estados Unidos.
EL FALLO DE LA AMIA QUE IMPLICA A IRAN
El 17 de marzo de 1992 una violenta explosión
destruía a la embajada de Israel en Buenos Aires y dañaba seriamente a
una Iglesia Católica y a una escuela adyacente. Murieron 29 personas y
242 resultaron heridas. Inicialmente, la investigación se orientó sobre
la pista islámica. El atentado habría sido cometido por un camikaze
palestino que habría utilizado una camioneta llena de explosivos. Habría
pertenecido al grupo Jihad Islámica y la motivación habría sido vengar
el asesinato por parte de Israel del líder del Hezbollah libanés Sheikh
Abbas al-Musawi y de su familia. La operación habría sido preparada por
un grupo Paquistaní y coordinada por Mohsen Rabbani, el agregado
cultural de la embajada de Irán en ese momento.
El 18 de julio de 1994, una segunda explosión
destruyó el edificio de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA)
donde murieron 85 personas y más de 300 resultaron heridas. La
investigación inicial se orientó también sobre la pista islámica. Un
camikaze libanés de 29 años habría cometido el atentado, Ibrahim Hussein
Berro, conduciendo un vehículo que detonó contra el edificio. Algunos
años más tarde, se expidió una orden de detención contra Imad Mugniyah,
un miembro del Hezbollah. Luego, el antiguo embajador de Irán en
Argentina, Hade Soleimanpour, fue detenido en el Reino Unido y después
liberado por falta de pruebas.
A doce años del atentado del 18 de julio de 1994
contra la AMIA en la cuidad de Buenos Aires, dos magistrados encargados
de la investigación piden al juez federal, Rodolfo Canicoba Corral,
expedir una orden de detención internacional contra el antiguo
Presidente iraní Ali Rafsandjani y siete altos dignatarios iraníes de
ese momento, y también contra un líder del movimiento shiíta libanés
Hezbollah. Según Alberto Nisman, el magistrado que dirige la unidad
especialmente creada por el actual Gobierno argentino para determinar la
responsabilidad del más violento atentado perpetrado contra una
institución judía en el mundo, el ataque de 1994 contra la AMIA fue
decidido por los más altos responsables del Gobierno iraní y realizado
por la organización terrorista libanesa Hezbollah.
En un expediente de 800 páginas, el magistrado imputa
un único móvil al Irán de Rafsandjani: castigar a la Argentina después
de la suspensión unilateral de la asistencia tecnológica nuclear que el
país había concedido a Teherán. Estos acuerdos se habían celebrado entre
los dos países bajo el Gobierno del Presidente Raúl Alfonsin (1983-1989)
y el Presidente Carlos Menem había decidido suspenderlos en 1991. El
equipo de magistrados afirma que el atentado se decidió el 14 de agosto
de 1993, en una reunión en la ciudad iraní de Mashad, ciudad santa del
shiísmo. Según los jueces argentinos, participaron en esta reunión el
antiguo Presidente Ali Rafsandjani (1989-1997), el antiguo Ministro de
Información, Ali Fallahjan, el ex Ministro de Asuntos Exteriores, Ali
Akbar Velayati, el ex comandante de la Guardia Revolucionario (Pashdaran),
el general Mohsen Rezai y el antiguo consejero cultural de la embajada
de Irán en Buenos Aires, Mohsen Rabbani.
Por último, los magistrados apuntan también al jefe
de los servicios de seguridad exterior del Hezbollah, Imad Fayez
Mugniyah. Para apoyar estas acusaciones, los dos jueces argentinos se
basan en declaraciones de arrepentidos y disidentes iraníes. Toman
también fuentes como los informes de la Secretaria de Inteligencia
argentina (Ex SIDE), el FBI norteIberoaméricano y el Mossad israelí que
inmediatamente después del atentado de 1994 había acusado a Irán y al
Hezbollah. Los jueces argentinos garantizan que pudieron validar estas
acusaciones cruzándolas con otros elementos, como llamadas telefónicas.
La comunidad judía de Argentina, la más importante de
Iberoamérica Latina (300.000 personas) es muy influyente y reclamó a la
Justicia un fallo desde hace doce años, ejerciendo una fuerte presión
sobre las autoridades argentinas.
Para la comunidad judía argentina, si la
investigación se había realizado correctamente en 1992, el atentado de
1994 contra la AMIA no habría sido así. Se ha criticado severamente a
todos los Gobiernos argentinos sucesivos, desde el ex Presidente Carlos
Menem en el poder al momento de los hechos, por la ausencia de progreso
en las investigaciones sobre estos atentados. Sobre la base de un
testimonio de un agente de los servicios secretos iraníes refugiado en
Alemania, se acusó a Carlos Menem de haber aceptado dinero de Irán, diez
millones de dólares que se habrían depositado en una cuenta en un banco
de Suiza, con el fin de impedir la continuación de la investigación
sobre el sangriento atentado contra la AMIA.
Por su parte, en 2005, el Presidente Néstor Kirchner
había reconocido la "responsabilidad del Estado" en las faltas de la
Justicia. Era la primera vez que se hacia este reconocimiento en la
historia argentina.
Los Estados Unidos ya habían felicitado al Gobierno
de Néstor Kirchner por sus esfuerzos para hacer avanzar la investigación
en un sentido que obviamente les ha convenido estrategicamente. Buenos
Aires va seguramente a ver sus relaciones con Teherán deteriorarse aún
más. Exactamente después del atentado, los dos países habían roto sus
relaciones diplomáticas. Estos últimos años una aproximación se había
concretado con el envío a Buenos Aires de un encargado de negocios
iraní.
Para avalar sus advertencias contra el Eje Shiíta
(Irán, Siria, Hezbollah libanés), Washington resaltó la acusación formal
del gobierno argentino sobre Irán en los atentados cometidos en Buenos
Aires a principios de los años 1990. Tras una reunión que se celebró en
Washington en mayo de 2006 y en la cual participaron dos altos
magistrados de Buenos Aires, se habrían ejercido fuertes presiones a la
vez sobre el Gobierno y sobre la justicia argentina para lograr la
acusación contra Irán.
Esta teoría la sostiene el abogado Oscar Abdura Bini
que presentó una denuncia ante el Tribunal administrativo de la
Provincia de Buenos Aires dirigida contra el Iberoamérican Jewish Committee y
los fiscales Nisman y Martínez Burgos por supuestamente obstaculizar el
accionar de la Justicia.
Por su parte el actual encargado de negocios de la
embajada iraní en Buenos Aires, Mohsen Baharvand, afirmó que Irán estaba
"dispuesto al diálogo" con Argentina para demostrarle su inocencia en el
atentado contra la AMIA en 1994. Con este fin Baharvand dijo que cada
país debía designar a un interlocutor a fin de aclarar el asunto. El
encargado de negocios iraní en Argentina por otra parte descartó una
posible ruptura de relaciones diplomáticas a pesar de la tensión
creciente entre los dos países. Una orden de detención internacional fue
entregada por la justicia argentina por crímenes contra la humanidad del
ex Presidente iraní Akbar Rafsandjani y de otros dirigentes acusados de
haber financiado a través del partido shiíta libanés Hezbollah el
atentado contra la AMIA. Las autoridades iraníes, que refutan toda
responsabilidad y rechazan esta orden de captura que califican de
infundada, habían reaccionado anunciando la acusación por injurias sobre
los fiscales argentinos.
EL ENEMIGO NUCLEAR IRANI Y EL ATAQUE INMINENTE
Hace mas un año que Irán reactivó la producción de
uranio enriquecido. En agosto de 2005, el mundo diplomático preveía una
grave crisis internacional, habida cuenta de la decisión iraní. Irán
reactivó la producción de uranio enriquecido rechazando las propuestas
de los negociadores europeos (Gran Bretaña, Alemania y Francia). Aunque
este enriquecimiento sea totalmente compatible con el Tratado de no
Proliferación de Armas Nucleares, corre el riesgo de causar una grave
crisis internacional.
A pesar de lo anterior, el presidente iraní dijo que
el enriquecimiento de uranio no es incompatible con el Tratado de no
Proliferación de Armas Nucleares. Recordemos que Francia, Gran Bretaña,
Alemania, Rusia, China y los EE.UU. formularon una oferta encaminada a
convencer a Teherán de renunciar en sus actividades de enriquecimiento
nuclear, en forma de un paquete de propuestas, cuya cooperación en el
ámbito nuclear civil, establecía una asociación comercial así como una
cooperación política que equivalía a hacer de Irán un socio de la Unión
Europea.
En este largo plazo de tiempo, habrá muchos
imprevistos, en espera del petróleo mucho más de 100 dólares el barril.
Irán estará en condiciones de fabricar una bomba nuclear de aquí a un
año o dos a más tardar. Es lo que ha declarado el general Méïr Dagan,
jefe del Mossad. Según Dagan, Irán dispondrá pronto de materia fisible
con la cual se puede fabricar una bomba nuclear. A partir de esta fase,
la fabricación de la bomba no es más que un simple proceso técnico. Y
siempre según el general israelí, en los próximos meses, si nada lo
impide, Irán alcanzará su independencia en cuanto a tecnología nuclear.
El general Dagan hizo estas afirmaciones en su intervención anual en la
comisión de Asuntos Exteriores y de la Defensa del Knesset, el
Parlamento israelí.
Los responsables políticos y militares recientemente
multiplicaron sus advertencias contra Irán, que acusan de pretender
dotarse con el arma nuclear bajo la protección de programa nuclear
civil. Los temores del Estado hebreo frente a Irán se atizaron después
de las observaciones en octubre del Presidente iraní, Mahmoud
Ahmadinejad apelante a borrar a Israelí del mapa mundial.
Fuentes de los servicios secretos y del ejército de
los Estados Unidos y del extranjero revelan distintos elementos que
indican que estamos en la fase final de un ataque a las instalaciones
nucleares y militares iraníes, para lo cual EE.UU. podría recurrir a
armas nucleares tácticas. Entre los objetivos probables de estos
bombardeos de saturación se encuentra la central nuclear de Bushehr
(dónde trabajan rusos y otros técnicos extranjeros), una mina de uranio
en el Saghand cerca de la ciudad de Yazd, el sitio de enriquecimiento
del uranio de Natanz, una central de agua pesada e instalación de
isótopos radioactivos en Arak, la Unidad de combustible nuclear de
Ardekan, el Centro de conversión de uranio y tecnología nuclear de
Ispahan, el Centro de búsqueda nuclear de Teherán, el Centro de
producción de isótopos de molibdeno, yodo y xenón de Teherán, los
Laboratorios multifuncionales Jabr Ibn Hayan de Teherán y el depósitos
de residuos radioactivos de Karaj y Anarak.
Podría ser también contemplados en una primer fase
los lugares de lanzamiento de misiles Shahab-I, II y III, las bases
aéreas, incluida la extensa base aérea de Mehrabad que hace también de
aeropuerto internacional cerca de Teherán, las bases navales sobre el
Golfo Pérsico y el Mar Caspio, tanto las bases de orden, control,
comunicaciones como las de información.
A continuación podrían ser atacados los aeropuertos
civiles, las estaciones de radio y televisión, los centros de
telecomunicaciones, los edificios gubernamentales, las centrales
eléctricas tradicionales, las autopistas y los puentes así como las
líneas ferroviarias. Los lugares petrolíferos y las instalaciones
portuarias comerciales serían conservadas probablemente por los
bombardeos norteIberoaméricanos, con el fin de conservarlos intactos para los
intereses petrolíferos y comerciales de los Estados Unidos, luego de una
virtual invasión por tierra. Se asistió a una intensificación de la
preparación militar en varias bases norteIberoaméricanas que participarán en
el ataque en planificado, el cual será principalmente aéreo.
En este sentido, el fuerte Rucker en Alabama recibió
la orden del Pentágono de estar preparado para utilizar alrededor 50.000
a 60.000 reclutas, la mayoría civiles bajo contrato, que se desplegarán
en ofensivas en Irán. Rucker se encuentra en el centro nacional de
impulsión aérea del ejército de los EE.UU., la cual incluye a la escuela
de control de helicópteros. Además, se asistió a una intensificación en
el grado de preparación en Hurlburt Field (Florida), que alberga el
centro de control de operaciones especiales del Ejército del Aire de los
Estados Unidos.
También se pudo constatar un significativo
crecimiento de actividad en el Centro de combate aire-suelo de la Marina
estadounidense, situado en California; principalmente ejercicios de
combate no simulado en un medio ambiente desértico y montañoso
comparable a las regiones iraníes susceptibles de atacarse. Los
servicios europeos de inteligencia dejan entrever que los Estados Unidos
informaron a sus aliados de la OTAN que debían esperarse bombardeos
destinaban a los lugares nucleares y militares iraníes.
Turquía no autorizaría a los Estados Unidos a
utilizar sus bases en caso de ataque militar a Irán, lo que tuvo por
consecuencia una serie de visitas por representantes de la
administración Bush, que piden a Turquía que participe en la logística,
la política y la información en caso de un ataque a Irán.
Los responsables políticos y militares pidieron
también a Bahrain, Arabia Saudita, Pakistán, Jordania, al emirato de
Omán y Azerbaiján aportar su apoyo a los Estados Unidos en caso de un
ataque sobre Irán.
Washington está intentando convencer a distintos
países que existe un vínculo entre Irán y Al Qaeda. En este sentido,
fuentes que pertenecen a la inteligencia polaca dicen que Radek
Sikorski, el Ministro polaco de Defensa, garantizó a su homólogo
norteIberoaméricano el apoyo de su país en caso de bombardeo sobre Irán.
Sikorski es un antiguo miembro del Instituto Iberoaméricano dónde militan
neoconservadores como Richard Perle, Michael Ledeen, y Lynne Cheney, la
pretendida "Segunda Dama" de los Estados Unidos. Sikorski y el Ministro
de Asuntos Exteriores polaco Stefan Meller garantizó el apoyo de Polonia
en la OTAN, durante la división entre los países que causarían los
bombardeos norteIberoaméricanos.
Por su parte, Gran Bretaña, Australia, Italia y los
Países Bajos, serían opuestos a los planes de ataque. Los servicios de
información mas calificados esperan con inquietud las consecuencias que
tendría un ataque a Irán por parte de los Estados Unidos. Existiría una
probabilidad muy elevada de represalias shiítas en Irak, en la provincia
oriental de Arabia Saudita, en Kuwait, Bahrain, Emiratos Árabes Unidos,
el Líbano, Afganistán y contra objetivos norteIberoaméricanos militares,
diplomáticos, y económicos en la región.
Las contaminaciones radiactivas que resultarían de un
ataque nuclear convencional o táctico causarían importantes problemas
con Pakistán, la India, China, Rusia, Japón así como con otros países de
Asia/Oceanía y el Pacífico que se encuentran sobre la trayectoria de los
vientos; entre estos problemas se podría asistir a la caída del Gobierno
de Pervez Mousharraf en Pakistán, y a su sustitución por un régimen
islamista radical dotado con el arma nuclear, lo que causaría una
respuesta militar de la India, una de las potencias nucleares.
El CONTRATAQUE DE IRAN A manera de contraataque, Irán
enviaría inmediatamente sus misiles Shahab I e II sobre la Zona
norteIberoaméricana en Bagdad, sobre las bases aéreas de Qatar, sobre la base
de la Marina estadounidense en Bahrain, sobre la base de Camp Doha en
Kuwait, la base aérea AL Seeb en Omán, el aeropuerto internacional de
Bagdad y la base norteIberoaméricana de Kandahar en Afganistán. Irán enviaría
también sus misiles de largo alcance Shahab III sobre las ciudades
israelíes de Tel Aviv, Haifa, Beersheba, Eilat y sobre el complejo
nuclear israelí de Dimona.
Irán lanzaría misiles sobre los buques estadounidense
que navegan en el Golfo Pérsico y en los centros petrolíferos de Arabia
Saudita y Kuwait. A su vez, los bombardeos podrían también implicar el
final virtual de la OTAN como organización de defensa viable, terminando
la separación entre Washington y Europa. Además, podría ser que China
elija mantener financiera y militarmente a Irán, que es su segunda
fuente en cuanto a importación de petróleo después de Arabia Saudita.
China tiene la intención de hacer transitar por Irán
el gas natural que compra en Turkmenistán (China importa un 60% de su
petróleo, 17% de los cuales vienen de Irán). Es así como, bajo los
auspicios de la Organización de cooperación de Shanghai (SCO), Rusia
recientemente participó en un ejercicio militar en el cual estuvieron
China y la India, en caso de continuar las estrategias expansionistas de
Estados Unidos en Asia/Oceanía incluido un ataque a Irán, que podría convertirse
en miembro del SCO. Ya en agosto de 2005, Rusia y China por primera vez
organizaron maniobras comunes, con la participación de los ejércitos de
Tierra, Aire y la Marina. A principios de diciembre de 2005, Irán
realizó importantes maniobras sobre el Golfo Pérsico.
LAS AMENAZAS DE ATENTADOS Y LA SEGURIDAD ISRAELI
El Mossad recibió en los últimos tiempos
aproximadamente 40 alertas de ataques terroristas contra objetivos
judíos e israelíes a través del mundo, según el diario Haaretz Daily,
citando al jefe del Mossad, Meir Dagan. Dagan hizo esta declaración en
una reunión de la Comisión de Asuntos Exteriores y de Seguridad del
Parlamento israelí. Negándose a revelar los nombres de los posibles
objetivos de los terroristas, Dagan indicó que las organizaciones
autorizadas tal como el Ministerio de Asuntos Exteriores y el consejero
del Primer Ministro para Asuntos Terroristas emitirían advertencias a la
luz de esta información, cuando fuere necesario. Habló también a los
legisladores de los dos atentados suicidas en Estambul, afirmando que
contrariamente a la información proporcionada por los medios de
comunicación, Israel no había recibido ninguna advertencia específica
antes de los ataques. Dagan informó también que si un grupo terrorista
obtenía armas químicas o biológicas, no dudaría en utilizarlos contra
Israel.
Cabe destacar que esta amenaza se plantea también en
otras regiones, como el caso de la información que emana de los
servicios secretos de sudeste asiático que explica la súbita decisión
que recientemente tomó Birmania (Myanmar) de desplazar su capital de
Rangoon (Yangon) a Pyinmana, situada 200 millas más al norte. Resultaría
de advertencias lanzadas por los servicios de información chinos, que
habrían puesto en guardia a sus aliados birmanos contra los efectos de
las repercusiones que haría por un posible ataque nuclear convencional o
táctico a las instalaciones nucleares iraníes por los Estados Unidos.
Por su parte la estructura del Mossad se basa en 70
funcionarios especializados (los ` Katsas) en operaciones secretas, que
ejecutan sus acciones de contraterrorismo al mismo tiempo a través del
mundo entero. La explicación principal de este reducido personal es que
a diferencia de los otros países, Israel puede recurrir a una red
confiable y muy desarrollada, en todo el mundo, que es la comunidad
judía de la diáspora. Eso se realiza por medio de los Sanayim, que son
asistentes del Mossad en su carácter de voluntarios judíos de la
diáspora.
En el caso de los atentados suicidas, no se tratan ya
de un fenómeno marginal, caracterizando un pequeño sector de extremistas
de la sociedad. Es un fenómeno que se desarrolla a una rápida velocidad
y toma la forma de un combate clandestino. Las acciones terroristas,
probablemente tácticas y a corto plazo, se convierten rápidamente en
amenazas estratégicas sobre la escena internacional. El 11 de septiembre
de 2001 fue la declaración oficial de la tercera Guerra Mundial.
Es una guerra en la cual las partes no son Estados y
sin líneas claras de combate. Es una guerra llevada contra las
sociedades libres, con armas y estrategias desconocidas hasta ahora. Es
una guerra que ignora las normas de la guerra y las normas jurídicas
internacionales.
| ©
Del Articulo:
Ramiro Anzit Guerrero |
Colaboración:
|
 |
Autor:
Enrique Martínez Codó,
puede buscar otros trabajos del
autor en:
"Military Review", "Defensa" (Esp.), "Revista Militar del Perú",
ídem "de Venezuela", "Marine Corps Gazette".
Foco Sobre la Inteligencia
Israelí |
Los últimos sucesos ocurridos en los territorios
limítrofes entre el Líbano e Israel han mostrado la crudeza y la
realidad de lo que está sucediendo allí, donde la credibilidad sobre del
Defensa de este país ha levantado una serie de protestas y reclamos (se
ha llegado a pedir la renuncia del presidente y su gabinete) llegándose
a poner en duda la eficacia y profesionalidad de su Comunidad de
Inteligencia. Hoy enfocamos nuestra observación, precisamente sobre
estos temas.
N adie duda que el estado de Israel posee en nuestros
días, uno de los más eficaces y eficientes Servicios de Inteligencia.
Esta país, de sólo 6 millones de habitantes, dispone una población que
es superada por sólo la población de las ciudades capitales de los
países musulmanes que lo rodean: El Cairo (Egipto) tiene una población
de 12,3 millones; Riyad (Arabia Saudita) cuenta con 2 millones; Damasco
(Siria), con 1,4 millones; Amán (Jordania) con 1,2 millones; sin contar
con los 5,5 millones de personas que viven en la más lejana Bagdad
(Irak), actualmente con problemas propios como para pensar en atacar a
Israel (no nos olvidemos que en su tiempo los misiles iraquíes tipo
“Scud” alcanzaron blancos en Israel y Arabia Saudita.
A tal punto es seria esta amenaza que hace ya añares
el viejo líder y “Padre” del país David Ben Gurión, vaticinaba aquello
que ha quedado grabado a fuego en todo el pueblo judío: “Israel precisa
una sola guerra para desaparecer.”
La historia contemporánea de este país es corta y
bien conocida. Todos conocemos lo que fueron las luchas por la
independencia, la Guerra de los Seis Días, la Guerra del Iom kipur… pero
bici se sabe sobre el aporte que efectuó la Comunidad de Inteligencia
israelí en todas esas luchas- Y al decir la Comunidad de Inteligencia,
nos estamos refiriendo hoy al MOSSAD (Inteligencia de Estado), al AMAN
(Inteligencia Militar) y al SHIN BET (Inteligencia de Seguridad
Interior).
Siempre se recuerdan los éxitos, pero pocas veces se
rememoran los fracasos; en su mayoría debidos a la preexistencia de un
concepto o doctrina edificada no sobre la que nace de los informes de la
Comunidad, sino sobre las bases que hablan de un “quedantismo”
(“dormirse sobre los laureles”), así como de una excesiva confianza en
el poder militar propio y en el apoyo casi incondicional, que le
demostró Estados Unidos y toda la diáspora mundial hebrea, en especial,
cuando se remitieron a Tel Aviv varias baterías de misiles antimisiles
“Patriot” –que fallaron varias veces— así como al alto prestigio que
había logrado instalar la Comunidad en la opinión pública mundial.
> EL PRIMER FALLO
Como se recordará, el 5 de setiembre de 1972, siete
miembros del grupo terrorista islámico “Setiembre Negro” llevaron a cabo
un acto de su especialidad extorsiva (exigían la liberación de 250
compañeros detenidos en las cárceles israelíes) o le daban muerte a un
grupo de atletas israelíes que habían concurrido a la ciudad de Munich
(Alemania) a competir en los Juegos Olímpicos Mundiales de ese año. El
hecho finalizó trágicamente con la masacre de los atletas, lo que
despertó un ansia de ira y de venganza en todo Israel. Todo eso se
reflejó en la creación de Comité X, del cual surgió la orden para que el
MOSSAD persiguiera y exterminara a los integrantes de grupo de
“Setiembre Negro”, responsable de la matanza. La operación respectiva
llevó el nombre código de “Operación Mitzvah Elohim” (“La ira de Dios”
en castellano).
Uno de los perseguidos era el líder palestino Alí
Hassan Salameh, denominado el “Príncipe Rojo”, que había dirigido la
operación terrorista, el cual fue perseguido por toda Europa durante
varios meses, hasta que los agentes especiales encubiertos (“sayeret”)
creyeron haberlo ubicado en la población noruega de Lillehammer, donde
funciona una villa de juegos olímpicos de invierno. Allí, el 21 de julio
de 1973 el supuesto agente árabe fue seguido y asesinado. Pero el muerto
no era en realidad Salameh, sino un camarero de hotel marroquí llamado
Ahmad Brichikit, casado con una joven noruego –-en presente en el
hecho-- que estaba embarazada. La operación había fracasado y fue un
desastre por la deficiente organización y ejecución de la misma; la
mayoría de los “sayeret” fueron detenidos por la policía noruega, lo que
provocó un gran escándalo internacional y un gran desprestigio para el
MOSSAD. Además, evidenció que el grupo de apoyo había obrado con
incompetencia y hasta llegaron a confesar que eran agentes judíos
pertenecientes al MOSSAD.
De esa forma toda la admiración que el organismo de
inteligencia hebreo había logrado crear, se derrumbó estrepitosamente y
atrajo las críticas del todo el mundo.
> LA GUERRA DEL IOM KIPUR
Ese mismo año (1973), en la tarde del Iom Kipur (la
tradicional fiesta judía del “Día del Perdón”) correspondiente al año
5734 del calendario israelí, las fuerzas aliadas de Siria (desde el
Norte) y de Egipto (desde el Sur) lanzaron una vigorosa ofensiva que
sorprendió a las fuerzas israelíes “con los pantalones bajos”, como
generalmente se dice. Por unos días parecía que finalmente Israel iba a
perder la tan temida “guerra final”.
Dos ejércitos egipcios, el II y el III y todo el
ejército sirio iniciaron una operación conjunta de estrangulamiento
(“Operación Badr” = “Luna llena” en castellano), que obligó a las
fuerzas israelíes a obrar por líneas interiores, dirigir y redirigir a
sus fuerzas blindadas de un frente al otro, hasta que gracias a un joven
oficial al mando de una patrulla de exploración y observación en la zona
de Grafit, partió el 9 de octubre de 1973 –es decir, tres días después
de la sorpresa táctica-- en cumplimiento de un requerimiento de HUMINT,
a buscar indicios o vestigios de la presencia árabe entre los dos
Ejércitos egipcios que avanzaban desde el canal de Suez hacia el Norte,
sobre las líneas de resistencia judía que combatían en forma retardante.
Ese joven oficial –-cuyo nombre no he podido
identificar—no encontró rastros ni vestigios de las fuerzas egipcias,
llegando hasta el Gran Lago Amargo. Al no hallar oposición alguna
continuó avanzando, y giró hacia el Norte, con igual resultado. Cuando
anocheció rodeó Kishuf y regresó al lago Amargo, desde donde informó a
sus superiores lo que había verificado: “He encontrado una brecha entre
el II. y el III. Ejército egipcio”
La información fue inmediatamente ponderada por la
Inteligencia israelí y concluyó en una rápida exposición del Jefe de
Estado Mayor, quien decidió aprovechar esa revelación para infiltrar sus
fuerzas mecanizadas, llegar hasta la costa oriental del Canal de Suez,
converger hacia el Sur, rodear por la retaguardia al III. Ejército
egipcio y doblegarlo hasta lograr la rendición de gran parte de sus
efectivos.
Luego, las fuerzas judías cruzaron el Canal (7 y 8 de
octubre) y avanzaron rápidamente en territorio egipcio y, al 22 de
octubre de 1973, cuando la OUN ordenara el cese de fuego (por Resolución
338 del Consejo de Seguridad) las vanguardias israelíes se encontraban a
sólo 40 kilómetros de Damasco y a unos 100 de El Cairo.
Pero lo interesante de esta guerra fue que la
“sorpresa” fue que la misma se debió funda- mentalmente al errado
concepto (“ha Konsepzia”) que imperaba en los altos mandos militares y
del mismo estado de Israel, que formó rápidamente un clima de euforia de
victoria y de extrema confianza en que, después de la fulminante
victoria obtenida en 1967 (la Guerra de los Seis Días), ni Egipto ni
Siria volverían a intentar una nueva invasión.
Eses error de apreciación –-y de concepto-- hacía
desestimar los alertas MOSSAD y del AMAN… y así les fue en un principio;
y si no hubiera sido por la habilidad de sus jefes militares al saber
operar adecuadamente por líneas interiores y al “descubrimiento” de la
brecha entre el II. Y el III. Ejército egipcio, la suerte de esa guerra
–y del mismo Israel—hubiera sido muy diferente al que finalmente tuvo.
> LA GUERRA CONTRA HEZBOLLAH
En términos generales, primero fue la OLP
(Organización de la Liberación Palestina); luego surgió el HAMAS
(acrónimo de Hanakat al-Muqáwama al-Islamiya = Movimiento de Resistencia
Islámica) en la Franja de Gaza, y ahora es el Hezbollah (“Patido de
Dios”) del Líbano. Todos son movimientos de “liberación” musulmanes que
luchan o han luchado contra Israel, pero ninguno representa oficial y
concretamente a estado alguno, aunque sí son apoyados y abastecidos por
países formales, islámicos (aunque sean de formación chiíta o sunnita,
dos ramas en que se dividen los países global y malamente llamados
árabes –es bueno recordar que los egipcios no son árabes y que los
iraníes son de origen persa—si bien todos coinciden en que Israel debe
desaparecer de Medio Oriente”.
En nuestros días es la guerra contra el Partido
Hezbolláh, que forma parte del espectro político del Líbano, ni
representa enteramente a toda la población libanesa. Israel no está en
guerra contra El Líbano, pero desde El Líbano se lanzan misiles contra
Israel… ergo, este país lucha y bombardea a las zonas de donde parten
los misiles y el pueblo libanés paga la cuenta de ese enfrentamiento no
deseado por los libaneses que, entre paréntesis, no todos sus habitantes
son musulmanes, ni comulgan con las ideas y procedimientos de Hezbolláh.
En las actuales refriegas y mutuos bombardeos ha
quedado en claro que el gobierno libanés es impotente para imponer orden
en su territorio; que no tiene fuerza y –porque no decirlo—la voluntad
suficiente como para impedir que una fuerza armada que no es nacional,
sino política y parcial, desarrolle actos violentos y poderosamente
armados. Pero ahora se ha “descubierto” que esa lucha es asimétrica y
que viene a robustecer el antiguo concepto de la “guerra de liberación”
y, más todavía, que existen potencias cercanas o lejanas que gracias al
desarrollo armamentístico, intervienen apoyando de palabra y de hecho en
dicha guerra que, paulatinamente está dejando de ser asimétrica para
convertirse lisa y llanamente en una guerra convencional.
Atrás ha quedado las refriegas sólo con fusiles AK-47
y lanzagranadas RPG, así como los atentados con explosivos y granadas de
mano, que caracterizaban el accionar de los terroristas. Ahora se está
luchan con misiles de medio alcance; esto es de unos 1000 a 2000
Kilómetros, portadores de cargas explosivas convencionales. Pero estamos
viendo como países musulmanes están intentando reemplazar esas cargas
por explosivos nucleares, lo que pone a todo el mundo ante un caso de
peligro inminente.
De esta manera, el viejo “concepto” de la
superioridad tecnológica –que en el campo de batalla tradicional tiene
Israel—se va haciendo cada vez menos segura y evidente. Se puede
interceptar a un proyectil balístico o “inteligente” intercontinental
mediante una complicada y costosísima red de radares de alerta temprana,
pero aún no se ha logrado diseñar un equipo seguro contra proyectiles de
corto y medio alcance, máxime si éstos están montados en plataformas
móviles que entran en batería en contados minutos, efectúan salvas de
cuatro u ocho misiles y se movilizan rápidamente hacia otras posiciones,
dificultando así el fuego de contra batería.
> OTRA VEZ EL DEBITO DEBE PAGARLO LA INTELIGENCIA
¿Qué ha pasado? ¿Nuevamente una sorpresa táctica o
estratégica? Se creyó realmente que ocupando una franja fronteriza de
20, 30 o más kilómetros se estaba fuera del alcance de los misiles
islámicos? ¿Conocían el MOSSAD y el AMAN la existencia de esos misiles
en poder del Hezbolláh? ¿Y si lo conocían, qué hicieron? ¿Cómo actuaron?
Las preguntas se multiplican y todo parece
complicarse cuando vemos cómo avanza el perfeccionamiento misilístico y,
paralelamente, el perfeccionamiento del desarrollo nuclear de ciertas
potencias que disimulan muy mal sus reales intenciones, cuando proclaman
abiertamente que “Israel no tiene lugar en Medio Oriente” y se lo
“invita” a que “se trasladen a otra parte del mundo”. O cuando un
dirigente islámico extremista“aconseja” a Estados Unidos y a Occidente
en general “ a convertirse al islamismo”.
Aquí lo que ha fallado no es sólo la Inteligencia de
Israel, sino la de muchos otros países, que no supieron estar a la
altura de las circunstancias y que parecen no entender o comprender la
amenaza que se cierne sobre el mundo entero.
Cuando se leen ciertos informes que hablan de que
Hezbolláh cuenta en sus arsenales con más de 21.000 misiles; cuando se
sabe que Hezbolláh recibe todo ese material y equipamiento del exterior,
porque todos sabemos que no cuenta con tecnología y dinero y científicos
propios para construirlos y menos para perfeccionarlos; cuando uno va
comprobando que la amenaza militar está a punto de transformarse en
nuclear, ¿dónde y qué papel han jugado los Servicios de Inteligencia y,
lo que es más grave, si esos servicios han cumplido profesionalmente su
misión de detectar y alertar sobre las posibles amenazas, ¿qué
decisiones han tomado los gobiernos respectivos?
El 12 de enero del año 2005, el general Aarón Zeevi,
jefe actual del AMAN, expresaba que Irán había perfeccionado el misil
Shihab-3 “que posee la capacidad de alcanzar el corazón de Israel” y si
acabamos de leer que el Hezbolláh puede contar con dichos misiles en su
panoplia bélica, ¿qué conclusiones pueden sacarse?
Reconociendo la gravedad de la situación el gobierno
israelí ante la ola de preguntas y reproches que se ha levantado en el
país, decidió formar una comisión investigadora “seria y profesional
para examinar lo sucedido”, y no es casual que dicha comisión estuviera
integrada por varios generales de reserva y presidida por el general
Nahum Admoni, que en su tiempo en actividad fuera el jefe del MOSSAD, el
cual, por supuesto, tiene una vasta experiencia en temas de Inteligencia
israelí.
No sabemos cuándo ni cómo será su informe, pero
seguramente será crítico y --como no puede ser de otra manera--
reflejará la realidad del problema que se ha planteado y ha puesto en
tela de juicio el funcionamiento de la Comunidad de Inteligencia de su
país.
Como reflexión final, al autor le parece oportuno
recordar aquel viejo refrán popular que dice: “El hombre propone y Dios
dispone”, lo que traducido al lenguaje de Inteligencia podría
interpretarse como “El G2 informa y el Decidor decide”; con perdón por
la redundancia.
> BIBLIOGRAFIA CONSULTADA
- “Todo espía un elegido”: Dan Ravin y Yossi Melman –
Planeta, 1991. - “MOSSAD, la historia secreta”: Gordon Thomas – Edit.
Javier Vergara, 2000. - “El Medio Oriente”: Charles Messenger – Edit.
Norma SA, 1989. - “El Servicio Secreto de Israel”: Eliezaer Strauch – La
Semana Publishing Co., 1977. - “Le Hezbollah:sa stratégie, ses ressorces::
reportaje a Salid Charara, en “Le Monde”, 08. 06. - “Israel à l’ heure
des révisions stratégiques”: Charles Enderlin, em “Le Monde”, - “Irán en
el punto”: Ignacio Ramonet- en “Le Monde Diplomatique” (en español)
febrero 2005. - “Balance de Situación de la crisis en el Líbano”:
analysiseinteligencia.com – 27.07.06. - “El inventario de misiles de
Hezbollah”: en analysiseinteligencia.com - 27.07.06. - “Reservistas
indignados con el plan de ataque”: Patrick Amidjar, en “La Nación”,
19.08.06. - “Investigarán en Israel los errores de la guerra” – cables
de AP, DPA y EFE, “La Nación”29.08.06. - “Al-Qaeda pide a EE.UU
convertirse al Islam” – Cable de AFP en “La Nación” -03.09.06.
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Del Articulo:
Enrique Martínez
Codó |
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