LA PAGINA DE ASR

Secretaria de Inteligencia

La Secretaría de Inteligencia es la más importante agencia de inteligencia de la República Argentina, a la vez que constituye la cabeza del Sistema de Inteligencia Nacional.

La Secretaría -tal como la nombran sus propios miembros- es un servicio técnico y operacional, alimentado por la recolección y producción de inteligencia y contrainteligencia en áreas que hacen tanto al quehacer nacional como internacional, a la vez que analiza y desarrolla la estrategia nacional de inteligencia a la hora de enfrentarse con cuestiones de importancia de Estado.

La S.I. tiene como su principal tarea la producción de un ciclo completo de inteligencia para el Gobierno Nacional. Estructuralmente hablando, la S.I. es la agencia que concentra las más grandes operaciones de inteligencia en la Argentina, y cuenta con numerosas delegaciones dentro del país, así como también bases y delegaciones en el extranjero.

De acuerdo a la ley, la Secretaría está directamente subordinada al despacho presidencial, y está reglamentada por decretos y leyes secretas. A pesar de que en los papeles, el organismo ha sido rebautizado como Secretaría de Inteligencia -a partir de la puesta en vigencia del nuevo sistema de inteligencia nacional-, el público continúa refiriéndose a ella como "la SIDE", o "el SIDE" -en este último caso, en muchas zonas del interior del país-.

 

Historia y Evolucion: La Secretaría de Inteligencia fue creada en 1946 por el General Juan Domingo Perón, bajo la denominación oficial de Coordinación de Informaciones del Estado -CIDE-, a través del decreto presidencial número 337/46. Su misión era básicamente actuar en la forma de una agencia nacional de inteligencia, administrada por personal civil, y que concentrara asuntos referidos a operaciones de inteligencia tanto a nivel doméstico como extranjero, para suplir de información al Gobierno Nacional. Antes de la creación de la CIDE peronista, las tareas de inteligencia estaban concentradas por personal militar, que se desempeñaba o bien en el Servicio de Inteligencia del Ejército (SIE), o bien en el Servicio de Inteligencia Naval (SIN) y más tarde en el Servicio de Inteligencia de Aeronáutica (SIA).

En 1956, el organismo es rebautizado como Secretaría de Inteligencia del Estado -SIDE-, a través del decreto presidencial número 776/56, firmado por el entonces presidente Pedro Aramburu. Es interesante destacar que las estructuras originales del sistema de inteligencia de la SIDE fueron copiadas mayormente del sistema de inteligencia británico -MI5 y MI6-.

Tiempo más tarde, durante el gobierno de Juan Carlos Onganía, la Secretaría estuvo comandada por el General Señorans. En esos tiempos, el organismo puso en marcha sus primeras operaciones de inteligencia más complejas, muchas de ellas llevadas a cabo en el exterior, y su personal fue incrementado hasta alcanzar las 1,200 personas. Señorans valoró muy especialmente el reclutamiento y entrenamiento de mujeres para el servicio activo, dado que su utilización brindaba resultados estupendos a la hora de explotar debilidades humanas. Irónicamente, el General al mando del organismo era conocido por su misoginia extrema. En esta época, la todavía flamante SIDE se embarcó en la aventura poco recomendable de intentar secuestrar al cónsul soviético en la Argentina, operación que resultó fallida y motivó la enérgica protesta del gobierno de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. A las críticas, el Gral. Señorans respondió que "el cónsul Petrov comanda en la Argentina a un grupo de espías de la KGB". No obstante, Señorans debió renunciar como consecuencia del fiasco.

En las vísperas de la Guerra Fría, la central de inteligencia americana -CIA- comenzó a expresar su interés en su par argentina, especialmente luego de que se confirmara una avanzada comunista en América Latina, a los efectos de incrementar la influencia política, a la vez que se financiaba desde Moscú y Cuba a grupos extremistas. A tal efecto, y por sugerencia de la CIA, la SIDE inició la vigilancia estricta de funcionarios y embajadores extranjeros, a la vez que todas las sedes diplomáticas del Este se situaron en la mira de los servicios de inteligencia y seguridad nacionales.

A partir del gobierno de facto del General Rafael Videla, la SIDE se transformó en una suerte de policía secreta que enfocó sus tareas de vigilancia en sindicatos, organizaciones guerrilleras y todo aquel individuo que pudiera ser catalogado como subversivo. No obstante, los sindicatos argentinos siempre se mostraron abiertos a combatir todo tipo de infiltración ideológica comunista en el pasado. De aquí su estrecha relación con el peronismo nacionalista o "de derecha". El Proceso reprimió a sindicalistas y trabajadores ante situaciones de paro o de reclamos laborales que se incrementaban durante las crisis económicas. El gremialismo argentino siempre fue especialmente crítico de la guerrilla y de las ideas políticas de izquierda. La excepción en los tiempos actuales es la CTA o Central de Trabajadores Argentinos, muchos de cuyos miembros exhiben sin pudor su ideología de extrema izquierda.

Retornando a las actividades de la SIDE a fines de los años 70, esta incluso llegó a colaborar con sus similares de países limítrofes, a los efectos de cercar a los peligrosos elementos guerrilleros que cruzaban las fronteras.

Ya con el retorno de la democracia en 1983, el ex presidente Raúl Alfonsín reconvirtió a la SIDE en un organismo especialmente abocado a actividades puertas adentro. A partir de su presidencia, la inteligencia exterior sufrió un importante retroceso.

Durante la presidencia del radical Fernando de la Rúa, la SIDE sufrió el peor recorte de su historia, alcanzando una disminución del 50% promedio en sus presupuestos. El encargado de aplicar tamaño recorte fue Fernando de Santibáñez -llamado por sus muchos detractores "el detective millonario"-. En este período, de Santibáñez despidió a los agentes mejor preparados para inteligencia exterior, a la vez que despojó de sus credenciales a los únicos operativos que dominaban las variantes de la lengua árabe. El accionar del mencionado Director fue criticado por muchos expertos, dada su abierto desconocimiento no solo del mundo de la inteligencia, sino del notorio retorno del fundamentalismo islámico, que en la Argentina fue supuestamente autor de dos atentados contra la comunidad judía.

Sin embargo, fue Néstor Kirchner quien cometió los peores errores en materia de inteligencia nacional, y no solo en relación a la Secretaría : apenas luego de asumir, prohibió -decreto mediante- al organismo realizar inteligencia sobre organizaciones sociales y otras agrupaciones con antecedentes antidemocráticos, siendo algunas de ellas piqueteros y organizaciones de derechos humanos. En los últimos años se ha visto incrementada la actividad clandestina de autodenominadas agrupaciones sociales, que han llegado a cometer atentados contra instituciones bancarias, y en cuya operatoria no escasearon las bombas en cajeros automáticos.

A partir de la asunción de la Administración Kirchner, la Secretaría de Inteligencia se ha transformado en una suerte de guardia pretoriana que presiona y amenaza a periodistas, a la vez que monitorea las actividades de opositores políticos. A tal respecto, y ante la queja de numerosos congresistas de la oposición por estas actividades, son elocuentes las palabras del legislador oficialista Mario Díaz Bancalari, quien oportunamente sentenciara "parece que recién ahora descubrieron América".

A partir del resurgimiento del fundamentalismo islámico como disparador de acciones terroristas a nivel mundial, la SIDE comenzó a concentrarse en la zona de la Triple Frontera, que la Argentina comparte con el Brasil y Paraguay, por expreso pedido de los Estados Unidos de América. La zona ha sido puesta en tela de juicio por funcionarios estadounidenses de alto nivel, dado que desde allí se ha comprobado efectivamente la financiación de células de Al Qaeda por parte de comerciantes de origen árabe que residen en la zona, especialmente en Ciudad del Este, del lado paraguayo. Hay quienes ya apuestan a una intervención militar americana segura en la región, como consecuencia de la pobre vigilancia que argentinos y brasileños han realizado sobre las actividades ilegales de la región en los últimos tiempos. A este respecto, el gobierno brasileño es quien mayormente ha actuado para dar vuelta esta situación, llegando a crear incluso una base militar con tropas especiales y bien pertrechadas del Ejército que, obviamente desde el lado brasileño, monitorean toda actividad clandestina que llega a comprometer el territorio nacional, ya se trate de tráfico de armas o de drogas. En la región también han circulado en reiteradas oportunidades miembros de las FARC -Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-; algunos de sus integrantes han incluso participado del secuestro extorsivo y posterior asesinato de Cecilia Cubas, hija del ex primer mandatario paraguayo. Toda esta serie de tristes coincidencias e ilegalidad son temas de justificación futura para las autoridades estadounidenses, que incluso han construído una base militar en territorio de Paraguay, que sería utilizada como base principal para una operación en estas latitudes.

A partir de 1992, la SIDE comenzó a desarrollar intensivamente sus cuadros operativos internacionales, en lo que tiene que ver con instrucción en lenguas persas y árabes, como el farsi. La colaboración con la CIA en el área de la Triple Frontera derivó en la denominada Operación Centauro, en donde operativos de ambas agencias -trabajando en territorio paraguayo- desarticularon un plan de extremistas para volar la embajada americana en Asunción, capital de la nación guaraní. Pocos saben que la embajada de Estados Unidos en Paraguay es una de las más grandes del mundo. ¿Casualidad?

En cuanto a su organización, la SIDE es la mayor agencia de inteligencia de la Argentina, y reporta directamente al Presidente de la Nación. También asiste en materia de investigaciones criminales, toda vez que la Justicia así lo requiere, en un estilo similar al utilizado por el FBI estadounidense pero obviamente, con menos recursos.

La principal casa de estudios de la S.I. es la Escuela Nacional de Inteligencia -ENI-, situada en la calle Libertad 1235, en la Capital Federal. Ni la Secretaría ni la ENI tienen hoy sitio web : estos fueron dados de baja. La Directora de la Escuela es la señora Silvia Beatriz Cucovaz, de amplio currículum en el mundo de la inteligencia nacional. Ostenta un título de grado en ciencias geográficas, fue delegada de inteligencia en la embajada argentina en Bonn, Alemania, Directora de Inteligencia Extranjera, Jefa de Asuntos Estratégicos, Consultora de la Secretaría de Inteligencia y ha dictado cátedras en la Universidad del Salvador, la Universidad de Buenos Aires y la Universidad de Mar del Plata. En la Escuela tiene lugar parte del proceso de reclutamiento y entrenamiento de agentes, a la vez que se proveen guías y asesoramiento para operativos de otras fuerzas de seguridad. Las autoridades actuales de la S.I. son Héctor Icazuriaga -Secretario de Inteligencia- y Francisco Larcher -Subsecretario-. El tercer escalafón en importancia en la S.I. corresponde al Director General de Operaciones, encargado de administrar operaciones encubiertas en el territorio nacional y en el extranjero. Actualmente, el puesto está ocupado por Horacio Antonio Stiusso.

 

Funciones y Mision: Los objetivos principales de la Secretaría se describen como los siguientes:

  1. Contribuir al bienestar general de la sociedad, priorizando la seguridad de los derechos individuales y colectivos en un marco de legalidad, integridad y objetividad.
  2. Identificar e interpretar, en forma anticipada y coherente, las amenazas contra el territorio nacional como también contra la seguridad individual y colectiva, en función de los intereses vitales de la nación.
  3. Asistir a las diferentes áreas del Gobierno Nacional en relación a las capacidades y vulnerabilidades de los distintos actores -en un espectro nacional e internacional-, que pudiera evitar la concreción de los objetivos nacionales, colaborando en el proceso de toma de decisiones.
  4. Identificar actos y procesos que pudieran ser tomados como "oportunidades" en función de los intereses nacionales.
  5. Promover y fortalecer las relaciones con el mayor número posible de agencias o servicios de inteligencia internacionales, con el objetivo de crear canales fluidos para el intercambio de información e inteligencia.

Por otra parte, los objetivos primarios o temas de interés de la Secretaría son :

  1. El terrorismo internacional, particularmente todo lo relacionado con los ataques terroristas contra la AMIA (Asociación Mutual Israelita Argentina) y la Embajada de Israel.
  2. El fundamentalismo religioso.
  3. El crimen organizado, incluyendo mafias, el tráfico de drogas, tráfico de armas y la falsificación de identidades.
  4. La evolución de los procesos de integración regionales -NAFTA, MERCOSUR, FTAA, APEC, UE, etc.- y el análisis de las negociaciones internacionales bajo el espectro del libre comercio.
  5. Las migraciones legales y ilegales.
  6. La proliferación de armas de destrucción masiva, ya fueran nucleares, químicas o biológicas-bacteriológicas.
  7. Los problemas ecológicos que pudieran considerarse como riesgos para la seguridad nacional.
  8. Los avances científicos en el ámbito nacional e internacional.
  9. Evolución de las políticas oficiales en materia de defensa y seguridad.
  10. La situación actual en el Atlántico Sur, incluyendo la Antártida Argentina y las Islas Malvinas.
  11. El análisis de la situación política de los principales países de América Latina y Europa, con el objetivo de identificar inestabilidad, conflictos y crisis que pudieran causar repercusiones directas y/o indirectas sobre los intereses nacionales.

 

Estructura y Organizacion: En cuanto a su estructura, la Secretaría de Inteligencia, se compone internamente de tres Subsecretarías: Interior, Exterior, y Apoyo. Todas estas divisiones tienen asignados números específicos.

Subsecretaría de Inteligencia Interior: responsable de la producción y diseminación de inteligencia en áreas internas. Para tal propósito, se la ha subdividido en distintas Direcciones, que tienen a su cargo el análisis de factores políticos, económicos y sociales.

Dirección de Inteligencia Interior: busca y recolecta información relativa a asuntos nacionales, actividades para las cuales dispone de áreas técnicas, de operaciones y de administración.

Dirección de Reunión Interior: se ocupa de la recolección y difusión de la inteligencia correspondiente a las áreas internas. Para el cumplimiento de esta misión, se subdivide en Departamentos, asignados a cuestiones políticas, económicas y sociales.

Dirección de Observaciones Judiciales: realiza intercepciones telefónicas, emails u otro tipo de dispositivos, siempre con autorización judicial -al menos en teoría-.

Dirección de Contrainteligencia: lleva adelante operaciones de contrainteligencia y contraespionaje. Tiene gran disponibilidad de recursos técnicos.

Dirección de Comunicación Social: responsable del análisis de la información recolectada en forma pública -medios masivos de comunicación-.

Subsecretaría de Inteligencia Exterior: se dedica a la recolección y producción de información de inteligencia del extranjero.

Dirección de Reunión Exterior: recoleta y difunde información de inteligencia relacionada con hechos y procesos derivados de asuntos extranjeros. En ella trabajan distintas áreas con diferentes objetivos técnicos y operacionales. Se responsabiliza por el enlace con servicios de inteligencia o agencias extranjeras, o delegaciones de la Secretaría en el exterior.

Dirección de Inteligencia Exterior: se responsabiliza por la producción de información de inteligencia del Estado sobre temas relacionados con el extranjero. Para cumplir con este objetivo, en ella conviven diferentes áreas que analizan asuntos diversos insertos en un marco global o continental. El análisis se realiza país a país. Se estudian : procesos internacionales políicos, económicos y sociales; aspectos derivados del crimen transnacional y terrorismo internacional; procesos relacionados con la proliferación de armas de destrucción masiva..

Subsecretaría de Apoyo de Inteligencia: tiene a su cargo el apoyo logístico, de personal, de comunicaciones y de centros de procesamiento de datos de la Secretaría. Con el fin de cumplir con el objetivo asignado, contiene distintos directorados a cargo de áreas específicas.

 

Despliegue: La Secretaría de Inteligencia es un organismo de alcance nacional, por lo cual tiene delegaciones y bases a lo largo de todo el país, así como también tiene representaciones en el exterior. Se ha sindicado que la S.I. tiene 24 delegaciones operando en el extranjero, al menos en forma declarada.

 

Medios y Presupuesto: el edificio principal de la Secretaría está situado en la Avenida 25 de mayo 11 de la Capital Federal -incluye una entrada trasera por Avenida Leandro Alem 10). La S.I. también utiliza otro número de edificios en el resto de la Capital Federal, algunos de los cuales se sitúan en Barrio Norte o Palermo.

La seguridad en el edificio es de lo más estricta. El edificio entero tiene sus vidrios polarizados y no se puede observar a su través. Cuando una persona ingresa en el edificio, la guardia le pregunta por su nombre completo y por el motivo de la visita. A continuación, y si el ingreso es aprobado, el visitante es acompañado en todo momento por un miembro de planta permanente, quien permite el acceso del invitado a áreas autorizadas mediante el uso de una tarjeta magnética. En el piso décimo del edificio se localiza la división de Operaciones Especiales.

La Secretaria de Inteligencia cuenta con un prespuesto (con datos de 2009) de en torno a 500 millones de pesos argentinos.

La Secretaría de Inteligencia tiene un número incierto de empleados, ya que oficialmente declara sólo dos (el Secretario y Subsecretario de inteligencia), y el resto debe trabajar en secreto amparados por las varias leyes de inteligencia. Aproximadamente de 2.000 a 3.000 empleados y agentes de inteligencia trabajan en la Secretaría, en el país y en el exterior.

Un 80% de los empleados trabajan en la Subsecretaría Interior, y el resto en las Subsecretarías de Exterior y Apoyo.

Articulo escrito por: Enrique Martínez Codó, exceptuando lo referente a datos sobre personal y presupuesto.

Foro de Inteligencia

El Foro FIESS:
Foro de Inteligencia, Espionaje y Servicios Secretos
En Facebook:
Inteligencia, Espionaje y Servicios Secretos en Facebook
 
Inteligencia, Espionaje y Servicios Secretos en Twitter
Download Freewww.bigtheme.net/joomla Joomla Templates Responsive