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ASR
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Mensaje por ASR » Mié Ene 10, 2007 10:55 pm

Tema abierto sobre los servicios de Espionaje e Inteligencia de Los Estados Unidos de America:

kilo009
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Central Intelligence Agency (CIA)

Mensaje por kilo009 » Vie Ene 12, 2007 9:37 pm

Su página web: https://www.cia.gov/

Lo que nos habla ASR sobre la CIA en la página: http://www.cerbero.biz/host/intelweb/exterior/cia.htm

Y por último una entrevista a James Woolsey, ex director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) entre 1993 y 1995:

"Nuestra seguridad nacional depende de la política energética"

James Woolsey (Oklahoma, 1941) fue director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) entre 1993 y 1995. Defensor de la guerra en Irak, Woolsey es un demócrata conservador que ha ocupado cargos importantes en Gobiernos republicanos y demócratas, con los presidentes Carter, Reagan, Bush (padre) y Clinton.

James Woolsey fue director de la CIA entre 1993 y 1995. El pasado 6 de septiembre concedió esta entrevista en la que analiza los logros y fracasos del Gobierno estadounidense en la lucha contra el terrorismo,

Pregunta. Hay quien piensa que éste es el inicio de la tercera guerra mundial contra el fascismo islámico y otros dicen que, tras desmantelar las bases de Al Qaeda en Afganistán, ya no es un asunto militar, sino una cuestión policial y de inteligencia. ¿Cuál es su opinión?

Respuesta. Es una dicotomía falsa. Es ambas cosas. Es tanto una lucha furiosa y longeva contra el fascismo islámico en la que nos tenemos que embarcar, pero la forma de esta lucha no es necesariamente militar como usted sugiere. Puede creer que es una guerra mundial, pero diferente, sin frentes de batalla, muy distinto al campo de batalla que existía en la Primera y la Segunda Guerra Mundial, o, de hecho, en la guerra fría. Amenazará nuestra existencia si obtienen un arma de destrucción masiva.

Buena parte de esta guerra se realiza con una labor policial y de inteligencia contra las redes terroristas, ya estén ligadas directamente a las operaciones de Al Qaeda o inspiradas por ella, o independientes. Para los que intentamos atajarlo, no importa mucho. Todos están motivados por un punto de vista intolerante del islam radical, que busca establecer un califato global atacando a Occidente.

Al Qaeda ha sufrido reveses por las eficaces operaciones de inteligencia estadounidenses -incluyendo los exitosos interrogatorios, desde el 11 de septiembre, de Khalid Sheikh Mohamed y los otros prisioneros especiales de la CIA que el presidente Bush mencionó esta semana-, así como por la guerra en Afganistán. Definitivamente se ha recortado su capacidad, aunque no están fuera de combate. Hace sólo unas semanas, si recuerda, fueron detenidos con las manos en la masa cuando intentaban poner bombas en aviones que saldrían del Reino Unido.

P. ¿Comparte la visión recurrente del presidente Bush de que Irak es la línea frontal de la guerra contra el terror?

R. Irak es uno de los frentes de batalla más importantes. Si la situación se vuelve insostenible, los terroristas se beneficiarán muchísimo. Les daría una base de operaciones y confianza, pues daría el mensaje de que Estados Unidos puede ser derrotado y que, por ende, deben persistir en su lucha, pues la historia está de su lado.

Si al final Irak puede ser gobernado de una forma similar a la del Kurdistán, entonces los terroristas sufrirán un revés.

P. Los Gobiernos suníes de Arabia Saudí, Egipto y Jordania se sienten amenazados por el crescendo chií, que ha tomado fuerza por la mayoría chií que ostenta el poder en Irak, un Irán belicoso y un Hezbolá fuertemente armado.

Los ataques terroristas en Occidente -en Madrid o Londres o Estados Unidos- han sido llevados a cabo por radicales suníes, no chiíes. Están peleando en sus propios territorios. ¿Cómo determina esto la estrategia a seguir?

R. Es cierto que los grupos chiíes no han atacado Nueva York, Londres o Madrid, pero es falso que peleen en sus territorios. La ayuda de Irán a Hezbolá fue obvia en Líbano. También tuvieron influencia sobre Muqtada al Sadr en Irak. Siria, que técnicamente es un Estado gobernado por los chiíes, aunque muchos cuestionarían si el clan gobernante Alawite es tal cosa, también suministró armas a Hezbolá en Líbano.

Los moderados saudíes, jordanos y egipcios hacen bien en preocuparse por el auge en el poder de los chiíes. Pero los saudíes podrían ayudar a reducir la posibilidad de caos en Irak conteniendo a los imanes que impulsan a jóvenes para que salgan de Arabia Saudí y se conviertan en asesinos suicidas en Irak o en cualquier otra parte. Han estado haciendo eso durante años.

P. ¿Cuál es el mayor fracaso de seguridad para Estados Unidos desde el 11 de septiembre?

R. Tener seguridad en el suministro de combustible y ser energéticamente independientes del Medio Oriente es, en buena medida, lo que no se ha hecho. Hoy día, la mayor parte de la capacidad de exportación de petróleo está en manos de autocracias y dictaduras que pueden usar su riqueza para desestabilizar el sistema internacional. Por ello, el futuro de nuestra seguridad económica y nacional está, hoy más que nunca, aparejado a nuestras políticas energéticas. La habilidad de las democracias para prevalecer en esta larga guerra contra el fascismo islámico estará comprometida mientras estos Estados controlen esa parte de la economía mundial.

Para que aumente la estabilidad global, EE UU debería comprometerse a diversificar su suministro de combustible y sustituirlo en el sector del transporte, que comprende el 97% de nuestra energía para automóviles y camiones, para que en vez del petróleo convencional utilice un sistema fiable basado en combustibles y vehículos de última generación.

Estados Unidos ya no es rico en petróleo fácilmente extraíble, pero tiene una riqueza de otras fuentes energéticas de las que se podría producir combustible para el transporte de forma segura, asequible y limpia. Entre ellos están las granjas, cientos de años de reservas de carbón y miles de millones de toneladas anuales de desechos. Cada uno de éstos puede producir combustible de alcohol -como el biodiésel, el etanol y el metanol- a un precio más barato que el que tiene la gasolina hoy día.

P. Usted maneja un auto híbrido, ¿correcto?

R. Tenemos dos en la familia, es nuestra pequeña contribución a la seguridad energética.
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kilo009
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Mensaje por kilo009 » Vie Ene 12, 2007 9:38 pm

ASR dijo el 06 de Enero de 2006:

Negroponte ha anunciado su dimision para convertirse en en numero dos del Departamento de Estado, Bush parece que va a proponer para sustituirle al Almirante de Marina: John M. McConnel, quien ejercio como director de la Agencia Nacional de Seguridad de 1992 a 1996.

Es precisamente un antiguo Director de la NSA y tambien Militar, quien dirige la CIA ahora.

Para ambos nombramientos (Negroponte y McConnel), sera necesario la aprobacion del Senado (Democrata?, aun a la espera de la mejor del senador enfermo).
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KS

Relato de un aspirante a la CIA

Mensaje por KS » Dom Ene 14, 2007 8:59 pm

So you want to be a spy? And you're sure the place to go is the CIA!

The CIA is interested in hearing from you. It interviews thousands of Americans for jobs as spies, intelligence analysts and technical specialists every year. But because of its classified mission, hiring methods are unusual and Kafka-esque, taking at least a year to complete and bound in smothering bureaucratic process, comic ineptitude and secrecy.

Although the number of people employed by the CIA is classified, it regularly recruits on college campuses and through the job listings in major metropolitan newspapers. A recent series of advertisements aimed at minorities in magazines like Ebony drew spectacular media attention, but the typical CIA ad is bland and unassuming, easily blending in with countless other corporate calls for highly-trained, college- educated Americans.

A year ago, one such ad ran in The Philadelphia Inquirer. Candidates were encouraged to send resumes for consideration to a post office box drop in Pittsburgh, one of the agency's regional personnel clearinghouses. Candidates would be required to undergo a rigorous physical examination and polygraph test, the ad warned ominously.

I forwarded my resume to the CIA mail drop, listing my qualifications as a scientist and journalist with the reasoning that these talents would be useful in analysis.

Apparently, the CIA's personnel staff agreed. They got back to me in about a month and in so doing, began a unique series of communications.

Candidates, you see, are not contacted directly by the CIA. Instead they are delivered mail that requests them to contact an agency worker by telephone within a certain time frame. The contacts are often anonymous. For example, prospects whose last names began with "S" were asked to phone "Bobbi - Program Officer" at the CIA's Stafford Building in Tyson's Corner Center, VA.

The initial interview with the CIA usually involves a type of cattle call. About a year ago, 30 of us met in a room at The Valley Forge Convention Center. There we underwent preliminary screening from a CIA team led by Pittsburgh-based representative. The team included workers from the agency's directorates of intelligence, operations and science and technology, including one agency employee who looked over my resume, saw that I worked at a newspaper and added that he had come to the agency as a newsman, too.

It was the job of this spy and his colleagues to weed out potential crazies and issue to the remainder the agency's personnel Holy Grail, the 30-page Personal History Statement (PHS).

The PHS is an inventory that scrutinizes all aspects of the job candidate's professional and private life. It becomes the basic curriculum vitae used during hiring and the template for the CIA's security team during its investigation of potential agents.

"Don't leave anything blank," warned one of the spies balefully at the convention center. "I didn't think anyone would really sit down and go over the whole thing when I started, but believe me, they do."

The PHS requires the spy-in-waiting to designate references in a number of categories, including family members, professional acquaintances and personal (not family) acquaintances who have lived in close proximity to the candidate for a year or two.

"This is so the agency can call up your neighbors and ask them if there's loud music and blue smoke coming out of your front door on the weekends," one of the CIA handlers cracked.

The candidate is asked to document any record of criminal activity including theft, traffic violations, sexual deviance and perversion, unlawful drug use or undue publicity surrounding a divorce or civil suit. There is a battery of medical inquiries probing the candidate's injuries and hospital visits, mental stability, prescription and non-prescription drug use, gastro- intestinal health and nocturnal micturition frequency. (The last seemed aimed at uncovering whether the candidate had an enlarged prostate or was a chronic bedwetter.)

The candidate is warned that the veracity of his statement is liable to be tested by polygraph. Accompanying submission of this dossier to the CIA are any collegiate transcripts and a long writing sample dealing with any topic of interest to intelligence workers. For example, writing about home grown pilot plants designed for the production of biological warfare agents in Third World countries is appropriate if you're applying for a job as an analyst.

All candidates were warned not to inform anyone except close family members of their CIA screening. The CIA encouraged the use of a cover like "the government" or "Department of Defense" when notifying those who needed to be designated as references.

A few months after submission of the personal statement and transcripts, the candidate is likely to get a phone call from CIA security who identifies himself only as a member of "the Agency."

His job is to verify and embellish some of the information included in the PHS, specifically those sections dealing with criminal activity and homosexuality.

In my case, the agent was particularly interested in a reference to recreational marijuana use in college.

"How many cigarettes would you say you smoked?" he asked.

Satisfied with the answer, the agent continued by inquiring about drinking.

"The Agency's position in these matters is one of abstention enforced by testing," he said. Sure, bro. --Crypt News. That concluded the interrogation.

"You have a nice day," said the spy before hanging up.

Most of this preliminary screening is in response to much publicized problems the CIA has had in the past with the penetration by the criminal or mentally ill. James Jesus Angleton, the feared head of the CIA's counterintelligence wing and one of the most powerful men in the agency during the height of The Cold War, left his office in disgrace, having acquired a reputation, documented by journalists Thomas Mangold and Seymour Hersh, as a paranoid alcoholic and pathological liar.

If the prospective employee's personal statement and transcripts survive the initial evaluation, he or she is given a series of aptitude and psychological tests.

Those in eastern Pennsylvania were again contacted and issued a ticket/summons for the tests, which were administered one summer Saturday morning in the physics building at the University of Pennsylvania in Philadelphia.

The testing at Penn, an all-day affair, included a series of vocabulary, simple math, reading comprehension and abstract thought multiple-choice quizzes, similar to a college aptitude test.

Also included was the California Psychological Inventory, devised by Dr. Harrison Gough, psychologist. Our copy, which had a copyright date of 1956, asked for true/false responses to a number of statements, including:

"I have wound up in trouble because of my involvement in unseemly sexual activities."

"In high school I was often sent to the principal's office for 'cutting up.'"

"I sweat in even the coolest weather."

"I believe it is every citizen's duty, as part of the community, to keep his sidewalk and lawn neat and clean."

"I must admit, I think people are fools who don't think the American way is the best there is."

"I often think people are watching me."

"I like tall women."

"I must admit, I don't mind being the 'cut-up' at the office party."

One can only wonder what the two women who took the psychological inventory that Saturday answered to the question about liking tall women.

It seemed curious that the agency was using a test from 1956 -- when presumably very few women applied for jobs in intelligence and when being a "cut-up" in high school was one of the worst things you could be accused of - to screen young professionals in 1991.

Two other tests included a work environment survey and a current world events test, both tailored for the CIA.

For example, the work environment survey asked whether the candidates would accept a job in a foreign culture or where conditions of extreme physical hazard (presumably a war zone), unpalatable food, no sanitation or debilitating disease prevail. It also focused on whether candidates would be willing to work anonymously and without recognition for long periods of time for people they find personally repugnant.

The hardest test was the current world events quiz. It presumed a comprehensive knowledge of world politics and personalities that might only be gained from religious study of The Washington Post or a background in international relations. Actually, I thought I did rather well on it.

After the testing, a couple more months passed.

Candidates were then informed by mail whether they had been bound over for interview at CIA headquarters in McLean, VA.

During this 9-month long period, no one from the agency had spoken to me for more than five minutes.

Finally, another letter arrived. It included an appointment date with "Agency Officials" interested in discussing possible employment.

The interview was set for the week after Thanksgiving in the Directorate of Intelligence's Office of East Asian Analysis. "Ellie" was my contact. A room was reserved for the night before at The Days Inn in Vienna, VA.

It was a 15-minute drive to the CIA the next morning. The unmarked compound is not far from Langley High School. You can tell you are there by the barricades of concrete and obstacle-wire surrounding the wooded campus.

The entrance block-house guard was supposed to check my photo driver's license, but he handed it back and waved me through without taking a look.

The Directorate of Intelligence is a modern looking edifice of cement and green glass. At the entrance were a score of smokers bearing the same furtive, hounded look seen at other corporations where smoking within the building has been banned.

Just inside was a marble hallway containing a likeness of William Casey.

Getting to the Office of East Asian Analysis entails a check-in at reception, where I presented my papers. After a few minutes, "Ellie," a middle-aged woman showed up to escort me.

I was issued a green piece of paper and a pass card used to get through an electronic Pinkerton security turnstile. A security man gave my briefcase the once-over. Overhead was a sign stating that passage beyond the portal conferred agreement to a search of your person, your belongings and your car at any time.

The agency has been sensitive to accusations that it's possible to walk out of the building with highly classified materials ever since 1978, when William Kampiles walked off CIA grounds with technical manuals for the super-secret National Reconnaissance Office's KH-11 spy satellite. Kampiles, a junior clerk, was sentenced to 40 years in jail for selling the manual to the Soviets. During the same period, 16 other KH-11 manuals disappeared and were never traced.

While I was coming in, many were coming out. No bags were checked. Later, when I left, no one asked about my briefcase.

Upstairs in the Office of East Asian Analysis, National Geographic-like photos of China adorned the walls. Documents marked "SECRET" littered the desks.

Maddie, a personnel administrator, was holding court.

In her office, I asked her if the recession had affected hiring. It had, she said. "I don't like the word 'down-sizing'," she said with a glassy smile. "We call it 'right-sizing.'"

Maddie said she couldn't say whether the agency's "right- sizing" involves cuts in 60 percent of prospective hires, as had been recently reported in national newspapers. But then she changed her mind and commented, "That's a little high."

This has created problems for the agency, she said. Since attrition isn't removing veterans at the expected rate, it's been difficult to bring in new people she added. Complicating matters is the polygraph and security check. "Eighty to 90 percent of the people to which the agency makes an offer fail it."

As for where I fit into things, interest was from the China Division: Industry & Technology branch of the office.

"The section head's not here today," said Maddie. "But Stan will speak with you."

Stan turned out to be an airy, blond-haired analyst with a master's degree in international relations from American University. (Today, Stan works at a company that specializes in business intelligence. When its partners aren't out on the golf links they will -- essentially -- spy on your corporate competitors and provide research assessments or teach your firm how to do corporate counterintelligence.)

"What did you say your name was?" he asked as we walked down the hall to his boss's empty office.

Stan didn't have my resume, my PHS or any information on my scientific background, the reason I was being interviewed, so he didn't ask any questions, preferring instead to talk about himself.

How many scientists are currently working in the office, I finally asked.

"None," said Stan. "That's why we're trying to look at some."

The agency, Stan said, made up for this lack by sending analysts to seminars on topics the various departments may have to deal with, such as ballistic missile technology. Stan said he was glad he had finally learned what an accelerometer was and how integral design is to ballistic missile development.

I asked Stan about the polygraph screening and nature of the psychological testing.

He laughed nervously but said, "Everybody has to go through it and it's not any fun. But security believes very strongly in it and the agency works hard to get candidates through the lie-detector. We allow them to take it three times."

At the end of the interview, Maddie asked me to take some "stuff" over to the Stafford Building for her when I went there to collect travel expenses. A moment later she thought better of it, but supplied me with directions anyway.

Outside the Stafford Building later in the day were more harried smokers. Inside I asked for gas money ($20) and mileage. A CIA worker insisted that this be compared against the price of the lowest airline ticket from Philadelphia. I argued that this was ridiculous, to no avail.

As predicted, a telephone call to a CIA airline-ticket specialist came up with a figure far in excess of the gas money. The agent then gave me a little more than $200 of the taxpayer's money, a generous per diem, and mileage allowance. The hotel room had been paid in advance.

A call to Maddie's office a few days later elicited the information that there were no job openings and no hiring plans.

When I asked why, in that case, the testing and interviewing, no one had an answer except to say "the agency has to plan for every contingency."


[This particular story appeared in The Morning Call newspaper in Allentown, PA, in 1992. You'll see it took a lot of patience to complete and was done while I was in the first year of publication of Crypt Newsletter.]

http://www.soci.niu.edu/~crypt/other/cia.htm

KS

Relato de un aspirante a la NSA

Mensaje por KS » Dom Ene 14, 2007 8:59 pm

Relato de una entrevista para acceder a la NSA estadounidense

Se trata del relato de una persona que optó a un puesto en la NSA y cuenta como fue el proceso de entrevista, incluyendo los formularios, lugares donde se realizaron las entrevistas, algunas preguntas de los tests, entrevista con el psicólogo, la prueba del polígrafo, etc.

Se añade como anexo bastante información sobre los test psicológicos, el polígrafo, etc.

Interviewing With An Intelligence Agency
(or, A Funny Thing Happened On The Way To Fort Meade)
By Ralph J. Perro (a pseudonym), November 2003
Updated: January 2004

A first-person narrative of an applicant interviewing and going through the clearance process with the National Security Agency, November 2003, updated January 2004


http://www.fas.org/irp/eprint/nsa-interview.pdf

Un saludo,
KS

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Mensaje por kilo009 » Lun Ene 15, 2007 5:41 pm

Espionaje a civiles por parte de la CIA en materia de información financiera relacionada con asuntos de terrorismo:

El Pentágono ha estado echando mano de una competencia poco usual para obtener información financiera de cientos de sospechosos de terrorismo o espionaje en EE UU. La operación es parte del gran interés militar por obtener sus propios datos de los civiles. Las asociaciones de libertades civiles han criticado el envío de las llamadas cartas de seguridad nacional a las empresas para pedir acceso a sus archivos, un método muy usado por el FBI desde el 11-S.

El FBI, la principal agencia de lucha contra el terrorismo y el espionaje interior, ha enviado miles de estas cartas desde los atentados de 2001, lo que ha provocado críticas y demandas de las asociaciones de libertades civiles, que las consideran intromisiones injustificadas en la vida de los ciudadanos. Pero lo que no se sabía era que el Pentágono, y también la CIA -la agencia de espionaje cuyo papel dentro de EE UU se limita en buena parte a reclutar gente para trabajar en el extranjero-, han estado utilizando sus propias versiones "no obligatorias" de las cartas.

Normalmente, los bancos, compañías de tarjetas de crédito y otras instituciones financieras que han recibido estas peticiones han facilitado el acceso a los documentos solicitados voluntariamente, permitiendo a los investigadores examinar los activos financieros y las transacciones de civiles y de personal militar estadounidense, según fuentes de inteligencia.

Los militares y la CIA tienen desde hace mucho tiempo muy restringidas sus operaciones de espionaje doméstico, y ambos tienen prohibidas las labores tradicionales de aplicación de la ley dentro de EE UU. La intervención de los militares en recabar datos de espionaje ha originado conflictos ocasionales con otras agencias federales, como el FBI.

Carl Kropf, portavoz del director de Inteligencia Nacional, dijo que las agencias como la CIA sólo utilizaban las cartas "de forma limitada". Mientras, fuentes del Pentágono defienden las misivas como instrumentos valiosos, y afirman que forman parte de una estrategia más amplia para conseguir información empleada desde el 11-S. Las cartas "proporcionan tremendas pistas que seguir con las que a menudo se corroboran otras pruebas en el contexto del contraespionaje y la lucha contra el terrorismo", afirma el comandante Patrick Ryder, portavoz del Pentágono. Por ejemplo, se han usado para obtener datos sobre un capellán de la base de Guantánamo al que se acusó erróneamente de ayudar a los prisioneros. Según fuentes militares ayudan, a menudo, a descartar sospechosos.

Los abogados del Gobierno afirman que la autoridad legal del Pentágono y la CIA para usar las cartas se remonta a tres décadas y, según su interpretación, se ha fortalecido con la ley contra el terrorismo promulgada tras el 11-S.
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KS

Mensaje por KS » Mié Ene 17, 2007 10:40 pm

Nuevo Director Nacional de Inteligencia

Bush ha propuesto al vicealmirante retirado Mike McConnell como nuevo director nacional de Inteligencia (espionaje) en sustitución de John Negroponte, que se hará cargo de la subsecretaría de Estado.

McConnell, un hombre casi desconocido, cultivado en los pasillos del espionaje estadounidense, que llegó a ser la mano derecha del general Colin Powell durante la guerra del Golfo, en 1991. No en vano, los analistas sitúan a McConnell muy cerca de Robert Gates, el nuevo secretario de Defensa y otro de los escuderos de Bush padre.

Nacido en Greenville (Carolina del Sur) hace 63 años, McConnell superó sus humildes orígenes para conseguir estudiar Economía en la pequeña y selecta universidad de Furman, en su localidad natal.

Tras obtener un máster en Administración Pública por la universidad George Washington, el probable nuevo jefe del espionaje -a falta de ser confirmado por el Senado- sirvió como espía en Vietnam, Japón, el Golfo Pérsico y el océano Indico.

Poco a poco, McConnell escaló posiciones dentro de los servicios de inteligencia hasta convertirse en un informador fundamental sobre el desmoronamiento de la Unión Soviética en 1990.

Un año después, le correspondió mantener al general Colin Powell al corriente de la actividad enemiga en la guerra del Golfo, tras lo que asumió la jefatura de la NSA.

McConnell desapareció de la esfera pública en 1996, cuando dejó su puesto como director de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA, en inglés), tras cuatro años al frente de ella.

McConnell tiene ante sí el complicado reto de coordinar los esfuerzos de las 16 agencias que componen el entramado de los servicios secretos de EE UU. Su predecesor, John Negroponte, ha dejado inacabada la tarea de reforzar el espionaje en un momento en el que las actividades de inteligencia cobran cada vez más importancia.

Imagen

http://actualidad.terra.es/nacional/articulo/eeuu_hombre_casa_dirigir_espionaje_1311969.htm

EFE - Washington - 05/01/2007

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Con Control Judicial

Mensaje por ASR » Jue Ene 18, 2007 1:21 pm

Bush pondra su programa de escuchas telefonicas bajo la vigilancia de un tribunal judicial, denominado: Tribunal de Vigilancia de la Inteligencia Internacional.

En 2002 Bush autorizó a la NSA a intervenir sin autorización judicial las comunicaciones telefónicas y electrónicas de personas en EE UU en investigaciones sobre terrorismo.

Este programa fue sacado a la luz por la prensa en 2005.
Saludos,

ASR

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Mensaje por KS » Mié Ene 24, 2007 11:58 pm

La web oficial de la comunidad de inteligencia de EEUU:

http://www.intelligence.gov

Un saludo,
KS

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Ordenes de Detencion.

Mensaje por ASR » Mié Ene 31, 2007 11:44 am

A la persecucion judicial Italiana se une la Alemana, la CIA va a tener que recolocar a algunos de sus agentes, porque si salen al exterior pueden ser detenidos.

La Fiscalía de Munich emite una orden de detención contra 13 agentes de la CIA por el secuestro de El Masri

La Fiscalía de la ciudad bávara de Munich ha informado hoy de que ha emitido una orden de detención contra trece miembros de la Central de Inteligencia de Estados Unidos, CIA, por estar relacionados con el caso del secuestro de un ciudadano germano-libanés, Jaled el Masri.
Saludos,

ASR

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