A este respecto, la sociedad sí ha cambiado desde los primeros momentos de la democracia española, ya que el error que el nacionalismo vaso introdujo en la escena mediante dar la vuelta a la represión franquista con lo contrario, con represión al vasco que se considera español a la vez, se le ha ido volviendo en contra en los últimos años, y ha debido desaparecer de la escena.pagano escribió:Para la convivencia pacífica no sólo ETA debe desaparecer, sino también la gente cambiar el chip político (ideológico) cuando la mitad de la población considera enemiga a la otra mitad (el concepto dentro del nacionalismo vasco que los maketos son extranjeros además de enemigos de la causa vasca).
¿Alguien puede afirmar en serio que si ETA dejase de existir como organización criminal, y no hubiese coacción ni amenaza batasuna para ejercer el derecho a expresar cualquier libre opinión, la gente no podría expresarse tranquilamente, siendo de las ideas que e fueran? pensadlo bien, pero no es comestible dsde luego. La gente sólo se calla sus ideas si su vida va en ello, y el PNV no mata, mata ETA.
No es comestible, si ETA no existiera, quizá el miedo de algunos sería que podría perfectamente reivindicarse el ser vasco y español a la vez sin miedo, como reivindicar la independencia de Euskadi sin miedo legal alguno, porque la propia Constitución que dice que Euskadi es una autonomía perteneciente a España, también salvaguarda la libertad de expresión y opinión. No nos desviemos de quién es el delincuente, no lo es el independentista por serlo, sino el independentista que asesina y amenaza.
Un ambiente de total libertad y ausencia de amenaza es aquel que permitiera a un ciudadano común, por ejemplo puesto en conversación con su Majestad el Rey, expresarle que él desea que España sea una República, como caso llevado al extremo, ... ó puesto en conversación con un lehendakari nacionalista, expresarle que se siente vasco sin dejar de sentirse español bajo ningún concepto. Ambas situaciones son perfectamente posibles en normalidad, la única que no es posible en normalidad es que un ciudadano común esté delante de un dirigente de ETA y le diga que deje de ser una banda asesina, que sobra.... Esos, los de ETA son los únicos no normales que nos quedan en España.

