Segunda estrella de la selección España de fútbol
Publicado: 20 Jul 2026 17:47
Un gran momento de enhorabuena, como en Sudáfrica en 2010, una magnífica selección ha arrasado este 2026 en USA.
Me voy a permitir añadir dos notas de inteligencia, alguno dirá que son de política.
Estupendo darle en los morros a un Donald Trump que hasta hace bien poco quería jugar al desprecio con una gran nación en la historia del mundo y en la actualidad europea. El Karma pone cosas en su sitio y si desea paz la tendrá.
Pésimo el ataque de radicales aparentemente de independentismo vasco a los seguidores de la Roja en las localidades vascas donde se festejaba o se quería visionar en la calle el partido de la final. Son una vergüenza para la sociedad, para Euskadi, no se hacen las cosas así. También voy a dar un tirón de orejas a españoles que se alinearán con Milei, quien probablemente ya viera en las entrañas de algún ave su derrota y optó por no acudir a Nueva York. Pero también, si desea la paz, la mano estará tendida.
A mí me parecerá muy bien que llegue a haber una selección vasca de fútbol como ya hay en otros deportes, pero ese ataque, cuando creíamos tener superada la imbecilidad colectiva del movimiento de ETA y sus satélites, es inaceptable y debe tener enfrente a toda la sociedad. Por cierto, el PNV, aunque no es ningún santo de mi devoción por cosillas que pasaron cuando el caso de Miguel, reconoceré que ha comunicado si rechazo de esas actitudes contra los seguidores de la Roja.
Ya cuando España merecidamente ganó el otro mundial nos encontrábamos normalizando muchas cosas, no creo que sea debido que retornen los subnormales de extrema izquierda vasca o de extrema derecha española, a quienes nadie me va a quitar de meterles en el mismo saco.
Es un momento de orgullo pero por muchas otras cosas que no sólo un mundial, porque estamos aquí, somos mejores que nunca en nuestra historia y abrirnos y ser diversos nos trae la victoria. Abandonar el pasado de picaresca con una respuesta cada vez más rápida contra la corrupción también lo hace, sin duda alguna, venga de quien venga.
Salud y enhorabuena, grande España, no por una, sino por ser muchas y entenderse con muchos.
Me voy a permitir añadir dos notas de inteligencia, alguno dirá que son de política.
Estupendo darle en los morros a un Donald Trump que hasta hace bien poco quería jugar al desprecio con una gran nación en la historia del mundo y en la actualidad europea. El Karma pone cosas en su sitio y si desea paz la tendrá.
Pésimo el ataque de radicales aparentemente de independentismo vasco a los seguidores de la Roja en las localidades vascas donde se festejaba o se quería visionar en la calle el partido de la final. Son una vergüenza para la sociedad, para Euskadi, no se hacen las cosas así. También voy a dar un tirón de orejas a españoles que se alinearán con Milei, quien probablemente ya viera en las entrañas de algún ave su derrota y optó por no acudir a Nueva York. Pero también, si desea la paz, la mano estará tendida.
A mí me parecerá muy bien que llegue a haber una selección vasca de fútbol como ya hay en otros deportes, pero ese ataque, cuando creíamos tener superada la imbecilidad colectiva del movimiento de ETA y sus satélites, es inaceptable y debe tener enfrente a toda la sociedad. Por cierto, el PNV, aunque no es ningún santo de mi devoción por cosillas que pasaron cuando el caso de Miguel, reconoceré que ha comunicado si rechazo de esas actitudes contra los seguidores de la Roja.
Ya cuando España merecidamente ganó el otro mundial nos encontrábamos normalizando muchas cosas, no creo que sea debido que retornen los subnormales de extrema izquierda vasca o de extrema derecha española, a quienes nadie me va a quitar de meterles en el mismo saco.
Es un momento de orgullo pero por muchas otras cosas que no sólo un mundial, porque estamos aquí, somos mejores que nunca en nuestra historia y abrirnos y ser diversos nos trae la victoria. Abandonar el pasado de picaresca con una respuesta cada vez más rápida contra la corrupción también lo hace, sin duda alguna, venga de quien venga.
Salud y enhorabuena, grande España, no por una, sino por ser muchas y entenderse con muchos.