Unidades de Inteligencia (UINT) del Ejército de Tierra (ET)
Publicado: 18 Feb 2008 21:49
En este apartado voy a tratar las diversas UINT que existen en el Ejército de Tierra español, en este caso, la UINT de la BRIPAC, extrayendo los comentarios realizados por Antonio Rodríguez Jiménez y Fernando Cuen Martín en la revista Soldier nº 69, de 2001.
Podemos distinguir dos estructuras en la UINT, una administrativa y otra operativa. Tres secciones administrativas: Equipo de Obtención y vigilancia SOV, Sección de Inteligencia y Sección de Contrainteligencia.
La SOV engloba todos los sensores y equipos utilizados para la obtención de información sobre el terreno: radares, cámaras, sensores atmosféricos, sensores remotos, etc.
La Sección de Inteligencia sería la encargada de procesar y sacar partido de toda esa información, y tras filtrarla e interpretarla ponerla en conocimiento del EM.
La Sección de Contrainteligencia es la encargada de dar protección y seguridad a las secciones anteriores, ocupándose tanto de la seguridad del personal como del material, y de impedir que el enemigo obtenga datos de las fuerzas propias mediante encriptación de mensajes, impermeabilización de las comunicaciones, escucha de comunicaciones enemigas y enmascaramiento de unidades.
Durante las operaciones las secciones de inteligencia y contrainteligencia se constituyen en un Centro de Integración y Difusión de Inteligencia (CIDI), y en un Centro de Contrainteligencia y Seguridad (CCIS), que de hecho dirige el funcionamiento de toda la unidad.
Desde ese CIDI se dirige la colocación de los sistemas de detección del SOV en los lugares más adecuados del campo de operaciones, toda la información captada por el SOV, como la que pueda venir por otras fuentes tales como patrullas de reconocimiento o población local, es transmitida al CIDI donde es analizada y contrastada, se realizan todas las filtraciones posibles para evitar posibles contrainteligencias del enemigo y garantizar su veracidad. Una vez completado el proceso y trasformada esa información en inteligencia, se pone en conocimiento del EM, el cual puede actuar con el valor añadido de esa información.
Obtener información
Como hemos relatado, la labor de una unidad de inteligencia se basa en dos funciones principales, la obtención de información y el análisis de esa información.
Los métodos de obtención de esa información son muy variados, muchos de ellos han sido usados desde siempre: la captura de prisioneros o desertores, trato con lugareños, relación con organizaciones humanitarias, con reporteros de guerra y de hecho todo aquello que un soldado pueda haber visto u oído por estar en el lugar adecuado y en elk momento oportuno.
El capitán jefe de la unidad explica: “de hecho, trabajamos con toda la información que cualquier miembro de la Brigada pueda obtener incidentalmente”
El CIDI
Aunque la UINT dispone de refugios específicos, shelter, donde alojar un CIDI, estos shelter tienen forma de un cubo de gran tamaño; estos refugios se usan poco por razón de peso y volumen que obliga a transportarlos en los vehículos y su aerotransporte es bastante complicado, al ser necesario transportar por aire el Rebeco que lo porte una vez en tierra, algo bastante contradictorio cuando hablamos de una unida ligera y aerotransportable como es la BRIPAC.
En sí, un CIDI se monta dentro de una simple tienda modular, y según el fin dado a los elementos de que dispone encontramos en él dos equipos de inteligencia y contrainteligencia.
El de inteligencia se subdivide en dos equipos. Uno recibe los mensajes con información de cualquier clase y origen y los suministra al equipo de elaboración y análisi, los cuales analizan la información recibida y “juntando las piezas del puzzle” sacan una conclusión que envían al escalón superior que con esa inteligencia tomará las conclusiones oportunas.
Este canal funciona en ambas direcciones, pudiendo la UINT pedir al mando todo tipo de información que necesite para poder trabajar.
No son sólo informaciones operativas las que son tratadas en el CIDI, pues toda clase de información sobre meteorología y del terreno es tratada en la unidad y se valora su posible impacto operativo. Si el terreno impide, o no, la movilidad propia o enemiga, por dónde pueden las unidades moverse y por dónde se esperarían las acometidas del enemigo, teniendo en cuenta el terreno y el tiempo atmosférico en que se desarrolla la acción.
De ese estudio depende también la colaboración de los sensores de la EOD.
Esta capacidad operativa tuvo su utilización práctica en Bosnia cuando en 1996, con el apoyo de fotografía aérea se delimitaron las líneas de confrontación originales de los ejércitos serbio y musulmán fijadas en el 93. Esta delimitación permitió la certificación de las líneas de alto el fuego que fueron pactadas en los acuerdos de Dayton, y de este modo evitarse que ninguno de los dos bandos sacase ventajas territoriales en esos momentos en que parecía finalizar el conflicto.
En Kosovo la actividad vino con el control de la UCK, muchos de sus miembros reconvertidos a la mafia, por ello se preparó un fichero especial de sospechosos en colaboración con la guardia Civil y controlar así sus movimientos. “Teníamos fichados a todo el mundo en nuestra zona, se movieran por donde se movieran al localizarlos teníamos un fichero completo de ellos”.
La razón de ser de la contrainteligencia es la de garantizar la seguridad de las tropas, consecuencia de ello cuanto más se sepa del enemigo mejor.
En las operaciones de pacificación, hasta ahora las únicas operaciones reales que realizan las FAS españolas, este objetivo se cumplimenta en gran parte de forma más básica del mundo. “Hablando con la gente. No hay mejor forma de conocer la situación de tensión que hay en un sitio que hablando con la gente de allí y contrastar lo que te cuentan”.
En ese aspecto, miembros de la UINT tienen la misión concreta de mezclarse entre la gente cuando realizan sus misiones cotidianas, para “empaparse” de todo lo que se habla y conocer cual es la verdadera situación política y social en la zona.
Menos prosaico que estos métodos encontramos sistemas de interpretación de imágenes como el IMINT, un ordenador dotado con escáner e impresora diseñado para la interpretación de toda clase de imágenes que lleguen al CIDI sea cual sea su soporte.
La naturaleza de estos equipos es simplemente fruto de la tecnología, ahora nos envían las fotos por vía UHF en soporte digital y las tenemos directamente en el IMINT. Además tenemos en disco duro un archivo de todo el equipo militar del mundo, si una patrulla de reconocimiento ve un carro y no sabe qué clase es, si nos manda una imagen vía UHF la podemos identificar en el acto.
Los sistemas de fotointerpretación permiten además interpretar toda clase de fotos, independientemente de lo borrosas que puedan estar.
Se entiende que un puesto de esta importancia tenga que estar trabajando permanentemente en operaciones, así en los traslados de una posición se hacen por un sistema de saltos.
De este modo cuando el CIDI debe saltar con todo el EM de la BRIPAC a una nueva ubicación, sólo lo hace un 50% de sus efectivos y equipos, de hecho sólo se desplaza un 50% de ese EM, mientras que la unidad restante se queda en su ubicación primitiva realizando sus funciones habituales.
Cuando la parte de la unidad que ha saltado está ya asentada en su nueva ubicación y en plena operatividad, el resto del CIDI se desmonta y se traslada a su nueva ubicación.
De este modo se consigue una continuidad operativa en los desplazamientos evitando el riesgo de tiempos muertos, y que por casualidad en esos instantes tenga lugar un movimiento enemigo que de no ser detectado pudiera poner en peligro toda la operación.
Podemos distinguir dos estructuras en la UINT, una administrativa y otra operativa. Tres secciones administrativas: Equipo de Obtención y vigilancia SOV, Sección de Inteligencia y Sección de Contrainteligencia.
La SOV engloba todos los sensores y equipos utilizados para la obtención de información sobre el terreno: radares, cámaras, sensores atmosféricos, sensores remotos, etc.
La Sección de Inteligencia sería la encargada de procesar y sacar partido de toda esa información, y tras filtrarla e interpretarla ponerla en conocimiento del EM.
La Sección de Contrainteligencia es la encargada de dar protección y seguridad a las secciones anteriores, ocupándose tanto de la seguridad del personal como del material, y de impedir que el enemigo obtenga datos de las fuerzas propias mediante encriptación de mensajes, impermeabilización de las comunicaciones, escucha de comunicaciones enemigas y enmascaramiento de unidades.
Durante las operaciones las secciones de inteligencia y contrainteligencia se constituyen en un Centro de Integración y Difusión de Inteligencia (CIDI), y en un Centro de Contrainteligencia y Seguridad (CCIS), que de hecho dirige el funcionamiento de toda la unidad.
Desde ese CIDI se dirige la colocación de los sistemas de detección del SOV en los lugares más adecuados del campo de operaciones, toda la información captada por el SOV, como la que pueda venir por otras fuentes tales como patrullas de reconocimiento o población local, es transmitida al CIDI donde es analizada y contrastada, se realizan todas las filtraciones posibles para evitar posibles contrainteligencias del enemigo y garantizar su veracidad. Una vez completado el proceso y trasformada esa información en inteligencia, se pone en conocimiento del EM, el cual puede actuar con el valor añadido de esa información.
Obtener información
Como hemos relatado, la labor de una unidad de inteligencia se basa en dos funciones principales, la obtención de información y el análisis de esa información.
Los métodos de obtención de esa información son muy variados, muchos de ellos han sido usados desde siempre: la captura de prisioneros o desertores, trato con lugareños, relación con organizaciones humanitarias, con reporteros de guerra y de hecho todo aquello que un soldado pueda haber visto u oído por estar en el lugar adecuado y en elk momento oportuno.
El capitán jefe de la unidad explica: “de hecho, trabajamos con toda la información que cualquier miembro de la Brigada pueda obtener incidentalmente”
El CIDI
Aunque la UINT dispone de refugios específicos, shelter, donde alojar un CIDI, estos shelter tienen forma de un cubo de gran tamaño; estos refugios se usan poco por razón de peso y volumen que obliga a transportarlos en los vehículos y su aerotransporte es bastante complicado, al ser necesario transportar por aire el Rebeco que lo porte una vez en tierra, algo bastante contradictorio cuando hablamos de una unida ligera y aerotransportable como es la BRIPAC.
En sí, un CIDI se monta dentro de una simple tienda modular, y según el fin dado a los elementos de que dispone encontramos en él dos equipos de inteligencia y contrainteligencia.
El de inteligencia se subdivide en dos equipos. Uno recibe los mensajes con información de cualquier clase y origen y los suministra al equipo de elaboración y análisi, los cuales analizan la información recibida y “juntando las piezas del puzzle” sacan una conclusión que envían al escalón superior que con esa inteligencia tomará las conclusiones oportunas.
Este canal funciona en ambas direcciones, pudiendo la UINT pedir al mando todo tipo de información que necesite para poder trabajar.
No son sólo informaciones operativas las que son tratadas en el CIDI, pues toda clase de información sobre meteorología y del terreno es tratada en la unidad y se valora su posible impacto operativo. Si el terreno impide, o no, la movilidad propia o enemiga, por dónde pueden las unidades moverse y por dónde se esperarían las acometidas del enemigo, teniendo en cuenta el terreno y el tiempo atmosférico en que se desarrolla la acción.
De ese estudio depende también la colaboración de los sensores de la EOD.
Esta capacidad operativa tuvo su utilización práctica en Bosnia cuando en 1996, con el apoyo de fotografía aérea se delimitaron las líneas de confrontación originales de los ejércitos serbio y musulmán fijadas en el 93. Esta delimitación permitió la certificación de las líneas de alto el fuego que fueron pactadas en los acuerdos de Dayton, y de este modo evitarse que ninguno de los dos bandos sacase ventajas territoriales en esos momentos en que parecía finalizar el conflicto.
En Kosovo la actividad vino con el control de la UCK, muchos de sus miembros reconvertidos a la mafia, por ello se preparó un fichero especial de sospechosos en colaboración con la guardia Civil y controlar así sus movimientos. “Teníamos fichados a todo el mundo en nuestra zona, se movieran por donde se movieran al localizarlos teníamos un fichero completo de ellos”.
La razón de ser de la contrainteligencia es la de garantizar la seguridad de las tropas, consecuencia de ello cuanto más se sepa del enemigo mejor.
En las operaciones de pacificación, hasta ahora las únicas operaciones reales que realizan las FAS españolas, este objetivo se cumplimenta en gran parte de forma más básica del mundo. “Hablando con la gente. No hay mejor forma de conocer la situación de tensión que hay en un sitio que hablando con la gente de allí y contrastar lo que te cuentan”.
En ese aspecto, miembros de la UINT tienen la misión concreta de mezclarse entre la gente cuando realizan sus misiones cotidianas, para “empaparse” de todo lo que se habla y conocer cual es la verdadera situación política y social en la zona.
Menos prosaico que estos métodos encontramos sistemas de interpretación de imágenes como el IMINT, un ordenador dotado con escáner e impresora diseñado para la interpretación de toda clase de imágenes que lleguen al CIDI sea cual sea su soporte.
La naturaleza de estos equipos es simplemente fruto de la tecnología, ahora nos envían las fotos por vía UHF en soporte digital y las tenemos directamente en el IMINT. Además tenemos en disco duro un archivo de todo el equipo militar del mundo, si una patrulla de reconocimiento ve un carro y no sabe qué clase es, si nos manda una imagen vía UHF la podemos identificar en el acto.
Los sistemas de fotointerpretación permiten además interpretar toda clase de fotos, independientemente de lo borrosas que puedan estar.
Se entiende que un puesto de esta importancia tenga que estar trabajando permanentemente en operaciones, así en los traslados de una posición se hacen por un sistema de saltos.
De este modo cuando el CIDI debe saltar con todo el EM de la BRIPAC a una nueva ubicación, sólo lo hace un 50% de sus efectivos y equipos, de hecho sólo se desplaza un 50% de ese EM, mientras que la unidad restante se queda en su ubicación primitiva realizando sus funciones habituales.
Cuando la parte de la unidad que ha saltado está ya asentada en su nueva ubicación y en plena operatividad, el resto del CIDI se desmonta y se traslada a su nueva ubicación.
De este modo se consigue una continuidad operativa en los desplazamientos evitando el riesgo de tiempos muertos, y que por casualidad en esos instantes tenga lugar un movimiento enemigo que de no ser detectado pudiera poner en peligro toda la operación.