Hola.
Tal y como está nuestro marco legal, es perfectamente factible, que una empresa española de Seguridad Privada, con sus permisos en vigor, y con su personal contratado, pueda ofertar servicios de seguridad embarcados a
navios bajo pabellón español, desde mi punto de vista, lo único que hay que hacer, es hacerlo bien, algo que por desgracia, en nuestro país, y en nuestro sector, es inviable.
¿Que necesitamos? Un Plan de Seguridad adecuado, Personal, Formación y Medios.
Hay que ofrecer al cliente una solución global, enlaces, cadena de mando, contacto con las autoridades de la zona, con el dispositivo español en Atalanta, medios de comunicación seguros, teléfonos satelitales, localizadores gps monitorizando los barcos donde se monte el servicio, y al personal adscrito al mismo, sistemas informáticos bien conectados a la red del barco, y si se carece de ella, un sistema propio, comunicaciones personales para los equipos de seguridad [equipos bajo norma mil, no los pmr que encontraríamos en cualquier hipermercado

], unos protocolos de servicio y de actuación en condiciones normales y bajo ataque, un equipo humano bien preseleccionado, y correctamente formado, entrenado y conjuntado en tierra para que embarcado funcione perfectamente, con una dotación de personas acorde al servicio, por supuesto, no es válido, el planteamiento de dos hombres por turno y los otros dos en pre-alerta, por que así, es como viene el desgaste antes de tiempo, y los medios materiales individuales acordes al trabajo, chalecos, cascos, arma principal y secundaria asignada a cada Vigilante de Seguridad, armamento colectivo, dotación de munición suficiente para mantener a raya un enfrentamiento que se prolongue a un espacio de tiempo superior a la peor capacidad de respuesta del Atalanta y permitir en entrenamiento cuando las condiciones laborales del barco lo permitan.
La modificación de la legislación para empleo de armamento de guerra, a mi modesto parecer, es suficiente para este tipo de trabajo, quizás debería de contemplar el empleo de pistolas semiautomáticas como arma secundaria, ya que ha permitido fusiles de asalto, ametralladoras pesadas y fusiles de FT, esta autorización, permitiría salvo oposición de las Intervenciones de armas, la adquisición de las mismas por las empresas, con las medidas de seguridad necesarias para su custodia, tanto en las instalaciones de la empresa, como en el traslado para prácticas y hasta el barco antes de su partida, así como en entrenamiento con ellas en campos acordes para su uso, y si no, está el mar abierto y blancos flotantes, que no es tan dificil.
Que implica todo esto, que las empresas, acostumbradas a cobrar por tiempo efectivo de servicio prestado, tienen que echar en sus cálculos presupuestarios, los medios materiales en su totalidad, algo que se paga una vez, y se repite con menor costes económicos - por razones obvias, no sería recomendable repercutir el coste del armamento y los medios técnicos en el primer contrato -, con las reposiciones de munición por ejemplo, pero el resto, sirve para el entrenamiento previo, la misión en si, y los servicios siguientes salvo inutilización de recursos determinados; también tienen que contar, con que el tiempo de entrenamiento previo, hay que pagarlo, y no a razón del sueldo base estandar, sino que habría que encontrar un equilibrio adecuado, el despliegue de los Vigilantes de Seguridad hasta los barcos donde se desarrolla el servicio, bien desde puertos españoles, lo que permitiría durante la travesía hasta los caladeros, la sincronización de los equipos de seguridad, el conocimiento del navío, la instalación de parapetos balísticos adecuados, ó bien desde las zonas de operaciones (con la pérdida de las ventajas de un despliegue desde los puertos españoles), y de la misma forma, hay que entender una remuneración económica adecuada.
Como se podría hacer una rotación de personal adecuada? Quizás podríamos mirar a un par de meses embarcado a salario completo, uno de permiso en España, en el que dedicar tiempo a mantener las condiciones operativas adecuadas, con menor retribución al reducir la intensidad y peligrosidad del servicio, pero gratifica la fidelidad del/la Vigilante de Seguridad.
Cual es el problema? Como de costumbre, el dinero, que a la hora de pagar, queremos un cochazo, a precio de un cochecito, y así no se pueden hacer las cosas bien. El que quiera seguridad, que la pague, por que bien hecha, todos sabemos que cuesta dinero, y lo único que hay que hacer, aparte de ponerlo, es planificar las cosas bien hechas.
Podemos mirar como lo hacen los vecinos de arriba, de abajo, de al lado......y aprender de ellos, pero debemos de
hacerlo como podemos hacerlo en nuestro país y bajo nuestro ordenamiento jurídico. Ni más, ni menos. Eso si, el que quiera hacerlo bajo otro pabellón, ahí está la puerta......... pero para todo.
Como me dijo uno de mis primeros instructores, "se puede hacer cualquier cosa, lo que hace falta son la planificación, los medios y el personal para acometerlo".